De los gobernantes

Nuestro México ha tenido esperanzas y sufrido grandes decepciones sobre el actuar de sus gobernantes. Los grandes movimientos sociales fueron originados por diferentes factores, entre ellos, la búsqueda de la democracia; desde los gobiernos del México Independiente hasta el México de la Reforma y la llegada de la Revolución. Pero esa democracia ha sido relativamente ficticia y los personajes que han accedido al poder, se han visto involucrados en un exceso del mismo y sobre todo antidemocrático.

Como ejemplo, citemos al propio firmante de la Independencia, Agustín de Iturbide, que se autonombra Emperador; más adelante, el general Antonio López de Santa Anna, quien ocupa la presidencia a base de artimañas, en siete ocasiones; el mismo Benito Juárez, quien llega al poder por ministerio de ley, ocupa la presidencia en cuatro ocasiones y el último ejemplo que podemos citar, el del general Porfirio Díaz quien se eterniza en el poder desde 1876 hasta 1911.

Los gobiernos post revolucionarios no han sido de los mejores ejemplos de democracia, ya que el PRI se apoderó del Ejecutivo hasta el año 2000. ¿Y que dejaron los gobernantes de este período? Veamos:

Adolfo de la Huerta desconoció a Venustiano Carranza; Álvaro Obregón se quiso reelegir por lo que fue asesinado; Plutarco Elías Calles fundó el Partido Nacional Revolucionario e instigó la persecución religiosa; Lázaro Cárdenas creó el PRM y la Confederación Nacional Campesina; Manuel Ávila Camacho creó el PRI y declaró la guerra a los países del Eje en la Segunda Guerra Mundial; Migue Alemán Valdez organizó la CNOP y aumentó en gran medida la deuda externa; Adolfo López Mateos no permitió que tomaran fuerza los dirigentes sindicales que no fueran leales al gobierno; Gustavo Díaz Ordaz ordenó la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968 y prácticamente anuló el derecho de huelga; Luis Echeverría Álvarez impulsor del neoliberalismo y autor del “halconazo” de junio de 1972; José López Portillo nacionalizó la banca y fue el culpable de la peor devaluación de la moneda (400%); Miguel de la Madrid Hurtado con una criticable acción en los sismos de 1985; Carlos Salinas de Gortari, encabezó uno de los gobiernos más corruptos y dejó la economía del país en su peor situación; Ernesto Zedillo con una de las peores debacles económicas en 1994; Vicente Fox, acusado de fraude electoral en 2006; Felipe Calderón desató una lucha sin cuartel al narcotráfico que dejó 80 mil muertos en su gestión y Enrique Peña Nieto, continuó la lucha contra el

crimen organizado, sin éxito, aumentando la violencia de los grupos criminales; tendremos que esperar el nivel de corrupción al término de su administración.

(Bueno, es oportuno y correcto decir que también hicieron cosas positivas, que serán tema de un futuro “Cascabel”).

Pobre de nuestro México, en busca de una democracia inexistente en esencia y sufrida debido al gremio político. Así se escribe la historia. Y nuestro pueblo carece de memoria. Y la historia se seguirá escribiendo, a pesar de las “ideas” expresadas en el cochinero de insultos lanzados en el segundo debate presidencial.

¿Quién será el que le ponga el cascabel al gato?