De lo de más y lo de menos

Lo de más. Cada día se incrementa el número de personas que se preocupan por sus mascotas, principalmente perros y gatos: una buena alimentación, buen trato, peluquería, veterinarios y hospitales, etc.

Lo de menos. Cada día se aprecian menos personas que se manifiesten en contra del aborto, que significa asesinar a un ser vivo. ¿vale más la vida de un perro que la vida de un ser humano?

Lo de más. Cada día la violencia sigue en aumento, y ahora le tocó el turno a la Ciudad de México: robos, asaltos, narcotráfico, asesinatos.

Lo de menos. Cada día hay menos personas que respetan el mandamiento de “no matarás”

Lo de más. Cada día aumenta el poder del presidente electo AMLO, manifestándose en una serie de propuestas y nombramientos de los que serán sus colaboradores. Este efecto era normal cada sexenio, pero había sus tiempos.

Lo de menos. Cada día disminuye el poder del presidente saliente EPN, lo que es obvio y esperado, pero ahora su declinación es más rápida y más evidente.

Lo de más. Muchas fueron las promesas de campaña de AMLO cuya bandera fue eliminar la corrupción de la administración federal, que representa según el moreno, 500 mil millones de pesos anuales.

Lo de menos. ¿Ya pagaron los 197 millones de multa? Parece que las propuestas (amenazas) han disminuido de tono. Ya no se habla de EPN y se desayuna con Meade. ¿Lo habrá perdonado el dueño de morena, o se la “estará guardando”?

Lo de más. Cada día la tecnología avanza y con ella, al mismo ritmo, los jóvenes la manejan con facilidad, y por supuesto, la rapidez para comunicarnos se acelera a cada momento.

Lo de menos. Cada día el lenguaje se deteriora y corrompe, baste ver como los chavos lo destrozan en sus “chats” o “posts” en las diversas redes sociales- ¿Llegará el día en que los del siglo XX y principios del XXI nos quedemos

totalmente aislados? ¿Qué haremos con William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Octavio Paz, Alejandro Dumas, Luis Spota, Juan Rulfo, Sor Juana, Gabriela Mistral, Jorge Luis Borges, etc?

Lo de más. Cada día sorprenden algunas de las propuestas del dueño de Morena en el sentido de despedir a cientos de miles de empleados y trabajadores con la intención de reducir el gasto público.

Lo de menos. Cada día de deteriora el monto de la pensión jubilatoria de cientos de miles de empleados, trabajadores y profesionistas que entregaron su vida en sus trabajos y que año con año ven como el poder adquisitivo de su pensión disminuye, y que ahora pende sobre sus cabezas la espada de Damocles que anuncia reducciones en sus ingresos, dañando a su familia. La incertidumbre y el temor empieza a enseñorearse entre jubilados y pensionados. ¡Aguas!

Lo de más. Cada día se hace más evidente la elevada edad promedio de los que serán colaboradores del dueño de Morena, incluyéndolo a él mismo. Baste ver el equipo de la que será la secretaria de energía; la foto que se tomó tiene gran similitud a las que se pueden obtener en Guanajuato. Y la cereza del pastel será el nuevo director de CFE, que además de años, ha acumulado “experiencia” en su desarrollo como “servidor público”. Baste recordar la “caída del sistema”.

Lo de menos. Los menos y probablemente más valiosos, son los jóvenes que se la “rifaron” en la campaña del tabasqueño. Ojalá y les toque “hueso”.

Lo de más. Cada día aumentan de tono los insultos del desabrido de Trump. Esta semana se volvió a exceder con los epítetos que sorrajó a los migrantes mexicanos.

Lo de menos. Cada día EPN muestra menos disposición a dar la cara por su pueblo, pensando quizá en la diplomacia mexicana. ¿Diplomacia? ¡Mis polainas! Yo ya le hubiera contestado al güerejo mal nacido, que se ocupe de componer a su pueblo: el mayor consumidor de drogas en el mundo; el mayor traficante de armas del mundo y el mayor asesino del mundo. Sólo por mencionar algunos adjetivos bien ganados. ¿Estamos?

¿Quién será el que le ponga el cascabel al gato?