Raúl Carballeda

 

La juventud actual y quizá los pertenecientes a una o dos generaciones anteriores, están, si no identificados, si emocionados con las aventuras y ciencia ficción sobre los súper héroes, que brincaron de las revistas (comics) a la pantalla grande del cinematógrafo.

Con respecto al cine, en épocas recientes hemos visto luchar el bien contra el mal, en aventuras en las que, a punto de ser vencidos, los buenos, o sea los súper héroes, sacando fuerzas de quién sabe dónde, vencen a los malditos, desgraciados, malnacidos, desorientados y otros epítetos más, de los prototipos del mal.

¿Quiénes han sido los malos? No importa. Lo que verdaderamente importa son los buenos, como Superman, Supergirl, Pantera Negra, Spiderman, Ironman, Thor, Batman, Capitán América y otros más. Sus actos heroicos, que salvan al mundo, (todos los malos contra el mundo), hacen que las salas de cine se atiborren de espectadores que salen satisfechos al término de la función. 

Pero…todos estos son héroes del extranjero y qué, ¿en nuestro sufrido, vilipendiado, atemorizado y sin combustible, México, no hay nadie de estas características? Claro que sí; “Síganme los buenos” nos recuerda a uno; “Me canso ganzo”, al otro.

Sobre el segundo, es de reconocer la gran capacidad de nuestro folclórico presidente, don AMLO, que ha demostrado tener más agallas que todos sus antecesores, así como una gran capacidad física no sólo para realizar sus conferencias de madrugada y sus viajes semanales de campaña en aviones públicos, sino su empuje y resistencia para abrir casi en forma simultánea, más de una decena de frentes; y si no, veamos:

La cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México; la construcción del sustituto en Santa Lucía; el proyecto del tren Maya; la creación de los súper delegados federales con sus correspondientes broncas estatales; la disminución de recursos federales a los Estados; la elaboración de un presupuesto austero para 2019; la disminución de la publicidad estatal, en radio y televisión (en la prensa escrita no se sabe); la asignación de un super presupuesto a la Secretaría de la Defensa; la creación de la Guardia Nacional; la construcción de refinerías, la eliminación del Consejo de Turismo dejando a la deriva las ferias internacionales; los jóvenes construyendo el futuro; la eliminación del IVA e incremento salarial en la franja fronteriza, y las super broncas con las huelgas que se están generalizando (¿por qué a unos y no a nosotros?); la contra reforma educativa; la reforma energética; la asignación de las nuevas Notarías; el revivir al Sindicato Mexicano de Electricistas; la guerra contra el huachicol; el cierre de ductos y la escasez de gasolina que tiene semi paralizado al país (aunque se diga lo contrario); la compra fast track de casi 600 pipas. “Pá todos hay, como no arrebaten”. Y todo en menos de dos meses. Mis respetos Presidente. Deseo que todo le salga bien.

Pero hay que entrarle a otros temas, ¿se podrá?. La bronca con Alfaro, el gobernador de Jalisco, (nada de “yo zafo”); el “helicopterazo” de Puebla (dice Jiménez Spriú: “el helicóptero cayó para abajo”); el desbloqueo de la CNTE que está desequilibrando al país (“no oprimiré al pueblo”…aunque se lo lleve la fregada) y que ya costó mil millones de pesos; las elecciones en Puebla; Venezuela, “yo no me meto con nadie para que nadie se meta conmigo” (¿será futurismo?) y, seguirá la mata dando. 

Vamos señor Presidente, usted puede con todo o…¿Quién le pondrá el Cascabel al Gato?