Salvador Sanchez

¿Dos poderes contra uno?. ¿El poder que se apega a la ley, en contra la unión de los otros dos que hacen con la constitución una edición de su revista favorita en donde pueden plasmar lo que más les agrade?, ¿mayoría? ¿subordinación?…

¿A qué me refiero?, seguro se preguntan, bien vayamos en orden de ideas, para que un estado sea democrático, debe existir el estado de derecho, y para que exista el estado de derecho, es decir aquel en el que TODOS CIUDADANOS Y AUTORIDADES ACTÚAN BAJO EL MARGEN ESTRICTO DE LA LEY, debe respetarse el principio de la DIVISIÓN DE PODERES, solo de esa forma se garantiza que la administración pública, la creación de las leyes, y la administración de justicia NO SE CENTREN EN UNA SOLA FIGURA O EN UNA SOLA AUTORIDAD, y de esta forma logremos equilibro entre los poderes y las autoridades del estado, pues bien, al grito de ‘’ES UN HONOR ESTAR CON OBRADOR’’ el poder legislativo de nuestro estado Mexicano, renunció a una de sus más maravillosas atribuciones que es precisamente el CREAR LA LEY ACORDE A LO QUE LA CIUDADANÍA(sus representados) le piden, y dejó claro que está bajo las órdenes del ejecutivo, atropellando a la división de poderes y renunciando a ser un contrapeso legítimo de la voluntad del ejecutivo, lo cual es su verdadera naturaleza.

Ahora todo esto viene ya que ayer 5 de marzo de 2019 con 75 votos a favor, cero en contra y 37 abstenciones, SE APROBÓ EN LO GENERAL LA LEY FEDERAL DE REMUNERACIONES, que regula los salarios de los servidores públicos para que no puedan ganar más que el presidente.

¿Será justo que nadie gane más que el presidente de México?

Lo que viene ahora, es que seguramente la SCJN va a controvertir dicha ley, ya que efectivamente existen controversias constitucionales, y se violan principios como el de todo servidor público a recibir un salario irrenunciable, adecuado y proporcional a su labor, además del ya citado en esta columna principio de de división de poderes, y claro el de autonomía presupuestal de las instituciones,  en esta ocasión me interesa mucho conocer su opinión, ¿será el trabajo del presidente el más exigente del estado mexicano?. ¿Hay alguna institución o autoridad que debería ganar más? .¿Y es justo que entre el poder legislativo y el judicial pugnen para combatir la independencia y traten de imponer sus ideales y normas a un poder autónomo como el poder judicial?

¿No deberíamos seguir respetando el principio de autodeterminación de los mismos y así garantizar el equilibrio en nuestro estado?