Cine

NUESTRA VISITA AL “APOLO”

Emii Reynoso

@cameraonwheels

Por fin las condiciones meteorológicas permitieron que el Autocinema Apolo diera su primer función.

Alrededor de 70 coches llenos de familias, amigos y parejas asistieron anoche a la función de las 8 , donde se proyectó  “ El Exorcista”.

La semana pasada el autocinema planeaba su primera función, pero por el clima, cuestiones técnicas y de logística esto no fue posible.

La fuerte ola de críticas en las redes no se hizo esperar, incluso campañas injustificadas de “cancelación” surgieron invitando a no asistir más al autocinema.

Por suerte, los organizadores notaron estas fallas y rápidamente pusieron manos a la obra para mejorar los eslabones débiles.
A continuación relataremos nuestra experiencia con el simple objetivo de informar, motivar a la gente a ir al Apolo (por si les faltaba motivación) y comentar lo que a nuestro muy personal punto de vista, requiere atención. Vamos allá.

Por si no lo saben, los boletos para el Autocinema cuestan $200 pesos, y se piden por whatsapp.

Se hace una transferencia bancaria o deposito en tienda. Es importante que envíes tu nombre, placas y tipo de coche, ya que con esto se te asignará un lugar.

Tenemos entendido que los lugares se asignan en orden de lista o compra, a la entrada nos dieron nuestro número y fila, no lo elegimos pero nos tocó un lugar agradable. Ya comenzada la función notamos que algunos autos pedían cambiarse de lugar, seguro esto con el tiempo mejorará y podrás elegir tu espacio, así como escoges asiento al comprar boletos en la app de cualquier cinema.

El acceso fue bastante ordenado. Al llegar hicimos fila por 10 min, se nos pidió usar el cubrebocas durante la entrada y solo a una persona del auto se le tomó la temperatura.

El entrar el auto es sanitizado (esto seguramente debido a los comentarios en redes sobre “la transmisión del virus por el aire), todo el personal usa cubrebocas, careta y por todo el complejo están colgados carteles con instrucciones para los usuarios, tales como no escupir, no abandonar el auto y no tirar basura.

Rápidamente localizas tu fila y un joven te acompaña a tu lugar, te da las últimas instrucciones; “mantenga sus luces apagadas, si necesita algo de comer, encienda la luz interior o las intermitentes”. Para ordenar la comida puedes escanear un código QR, ver el menú y ordenar vía whatsapp ó hablarle a uno de los meseros que se la rifan toda la función corriendo de arriba para abajo.

Lo Bueno:

El autocinema presenta una verdadera y única experiencia que todos deberíamos de disfrutar, al menos 1 vez en nuestras vidas. Ahora Zacatecas tiene esta opción con “El Apolo”.

El acceso mejoró bastante, así como la pantalla, que fue el mayor objeto de crítica. Ahora el Autocinema tiene una pantalla de (a ojo de buen cubero) 5×10 metros y brilla como Walter Mercado en su documental (veanlo, no me cansaré de recomendarlo).

La comida está tremenda, buenas porciones, buen sabor y buen precio. Para que hagan cuentas, una ida a la dulcería de Cinépolis cuesta bajita la mano 200 pesos, con eso en el Apolo nos hicimos de 2 hamburguesas, papas a la francesa de rechupete, palomas y bebidas.
Nos quedamos con las ganas de una buena Pizza y churros (los azucarados).

La salida también fue muy ordenada y rápida. Creímos que estaríamos esperando otra media hora para salir, pero no. no esperamos ni 5 min una vez terminada la función.

Lo Malo:

El sonido es algo que sigue siendo una interrogante. Él sintonizar una estación de radio para obtener el audio del filme es una idea ingeniosa, pero, qué tal si uno o más coches se queda sin batería por tener el radio prendido 2 horas? poco probable, claro, pero ¡puede pasar!. Y si se contrató una pantalla usada para conciertos, ¿Por qué no poner el sonido, como si fuera un concierto?.

Una vez dentro, la comida se paga en efectivo. El intercambio de dinero nos han recalcado es bastante peligroso, y aunque 1 de cada 10 coches desinfecte sus monedas, no estamos seguros que todos lo hagan. Esto fácilmente se arreglará con una terminal bancaria, o que se compre por boletos cual kermess para aminorar el intercambio de monedas.

La puntualidad fue un gran factor. Supongamos que 20 min eran de tolerancia, como en todas las salas, pero la cinta comenzó a proyectarse 40 min tarde.
Pobres los de la función de las 10:30, salieron ya muy noche.

Y lo último, (a título muy personal) en ninguna promoción de la cartelera anuncian que la película es la versión DOBLADA. Entiendo que a muchas personas esto les parece conveniente. Pero  lo que más me asustó anoche fue escuchar los berridos de Regan en español.
Ojalá también en un futuro, una función sea en español y la otra en su idioma original. Seguro hay público para ambas formas.

Esta última sección de lo malo no tiene que ver con el autocinema, pero si con un par de autos que estuvieron estacionados afuera, viendo la función “gratis”. Seguro estos son los mismos que se estacionan afuera de galerías, o en doble fila o en lugares de discapacidad, que pena.

 

La cartelera fue otro de los objetos de crítica y no la colocamos ni en “bueno o malo”, ya que es algo neutral. A quíen no le gustaría ver “TENET”, o “Mulán” o “Un lugar en Silencio 2” en el Apolo, todos morimos por esos estrenos. Pero la oportunidad de viajar al pasado y experimentar esta forma de ver cine (que aceptemoslo, estaba en declive o casi muerta antes de la pandemia), es increíble y me parece que la selección de películas va muy a doc con este concepto.

Para finalizar podemos decir con certeza que el Autocinema Apolo es un éxito. Una gran opción de entretenimiento en estos tiempos tan extraños que estamos viviendo.

Te lo recomendamos ampliamente, existen algunos puntos que aún se deben mejorar, pero aplaudimos las ganas y entrega que le están poniendo, las siguientes funciones serán aún mejor.  Estamos ya planeando nuestra siguiente visita al Apolo, ¿tú?.

La próxima semana subiremos una entrevista con los organizadores para platicar a fondo. Déjanos tus preguntas, sugerencias en los comentarios.

¡Corte y Queda!

Estoy en twitter: @cameraonwheels