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MURALISMO: EVOLUCIÓN Y REFLEJO DE LA SOCIEDAD

Jimena Black

A lo largo de la historia siempre se ha elegido el muro como lienzo libre para crear y expresarse, las pinturas rupestres son el primer ejemplo ello, desde entonces se pintaba sobre lo que en cada periodo ha sido relevante (o impuesto) para la mayoría de la población. Durante el renacimiento el hit fueron los tema antropológicos y religiosos, de aquel periodo son los murales de la Capilla Sixtina.

Como ocurre con todas las expresiones artísticas y documentales, a medida que evolucionamos, también evolucionan estas representaciones, no sólo en los temas sino también en las técnicas. A diferencia de la pintura o de la fotografía, para el muralismo han existido siempre menos restricciones, hay quienes incluso afirman que un muralista tiene total autonomía para crear lo que le de la gana; no hay cánones que limiten ni repriman, el artista es independiente para comunicar sobre cualquier tema político, social o simplemente algo que quiera representar sobre el muro.

Una de las diferencias más importantes entre un mural y cualquier otra expresión es que está directamente ligada al entorno donde se ubica, un mural no es una obra que se traslada de su lugar de creación y se cuelga sobre la pared, sino que se piensa junto al muro y la arquitectura del lugar donde se encuentra, se debe valorar en conjunto para entender el mensaje que quiere comunicar. Al ser una obra que acompaña la arquitectura inherentemente es necesario no sólo pensar en los materiales con los que se realizará, sino también la composición, iluminación y cómo estos interactúan y modifican la atmósfera general del edificio.

El muralismo como movimiento artístico se considera nacido en México al término de la Revolución, sus principales exponentes fueron Orozco, Siqueiros y Rivera. Se considera a Murillo como fundador del movimiento con el objetivo de construir una nueva identidad nacional que reflejara los ideales sociales creados durante la revolución y se eliminara el racismo hacia los grupos indígenas. Murillo y Vasconcelos propusieron crear obras monumentales, públicas y destinadas al pueblo. Por esto se puede considerar al muralismo como un movimiento de origen nacionalista.

Este movimiento inició y tomó fuerza con Álvaro Obregón en el poder, quien distribuyó regresó las tierras a los campesinos y mejoró los programas educativos, además asignó un fondo para fomentar las artes, una parte de este fue directo a los muralistas, quienes crearon obras que expresaron el orgullo de su pasado y la lucha por el país, el muralismo se utilizó como herramienta de educación pública e igualitaria. Debido a que la mayoría de la población era analfabeta, el muralismo fue la principal fuente de educación y propagación de noticias, aunque un poco distorsionadas, pues los artistas tenían total libertad sobre el tema.

A partir del año 1923, el muralismo se volvió conocido dentro y fuera de México, empezando a generar polémica por el “mal uso” de la técnica, uno de los murales más conocidos por su contenido (y por la polémica que generó en su momento) fue Man at the Crossroads, pintado por Rivera como encargo de Rockefeller. Este mural debía ser meramente decorativo, por lo que ningún muralista aceptó el trabajo al principio, finalmente Rivera accedió con la condición de plasmar una obra que tuviera narrativa y color. El mural original fue destruido porque Rivera se negó a modificarlo (el tema y representación no les gustó a los americanos) y se le prohibió pintar en Estados Unidos durante un tiempo. Este suceso motivó a los artistas de Nueva York a tomar acción, les dio una plataforma para expresar sus puntos de vista sobre la política y el arte público.

A finales de los 30s el movimiento muralista ya era internacional, se extendió a Latinoamérica y posteriormente a Europa. 

El muralismo desde su nacimiento logró cambiar la manera de pensar de la sociedad, entre otras cosas, dio voz a los grupos indígenas mexicanos destacando su historia y su cultura. Fue una gran influencia para los artistas del momento (nacionales e internacionales) y se puede considerar como un punto de quiebre en la razón de ser del arte. A partir de este momento, artistas de distintas disciplinas buscaron hacer arte útil para el público, crear conciencia social; en el ámbito de las disciplinas documentales también inició una revolución gracias al muralismo, se buscó desde entonces eliminar la censura y presentar los hechos tal cual ocurren.

¿Actualmente se conserva la esencia original de los murales? La intención siempre fue crear obras monumentales que despierten a la gente, ahora un mural (al menos uno con causa) tiene gran parte de diseño ya que se debe estudiar a la sociedad del lugar donde se realizará para generar el impacto visual que se necesita. La mayoría de los murales actuales son efímeros, sólo sirven por un tiempo corto y después se cubren con otra causa. Sin embargo, su objetivo sigue siendo el mismo: comunicar para concientizar. 

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