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HABLÉMOS DE ACTORES

Emii Reynoso

¡Ah! Los cuerpazos, las caras que todos queremos tener o comernos. Así es señoras y señores, hoy toca hablar de los Actores.

En este espacio hemos comentado sobre los aspectos técnicos en el cine, la foto, los movimientos de cámara, la música, los colores y la función, utilidad y riqueza del encuadre.

Pero existe un elemento, un recurso humano que ayuda a transmitir el sentimiento, la historia que el director te quiere contar; actores.

Tenemos el concepto erróneo de que los actores son “solo caras bonitas”, cuerpos excelentemente bien formados, gente vacía que sirve solo para sonreír o llorar en el momento adecuado (a veces), y aunque existen casos así, irremediables, donde su único recurso es apretar los dientes y decir todos sus diálogos de todos sus personajes así, probablemente ese vacío sea una de las herramientas más útiles que un actor puede utilizar en el set, más adelante hablaremos de esto.

Un poco de historia:

Está claro, los actores no se crearon hace unos años, ni nacieron con los reflectores en la cara, pero la profesión ha ido evolucionando y adaptándose para regalarnos interpretaciones majestuosas.

Aristóteles habla sobre un sacerdote del templo de Dionisios, a quien señala como el ganador de las primeras Tragedias Dionisiacas de Atenas. Y a falta de información histórica, este sacerdote llamado “Tespis” es considerado el primer actor de la historia.

La actuación rápidamente pasó de ser una interpretación religiosa, a una herramienta en la cacería,  a un lujo de la clase alta, a un modo de entretenimiento masivo, forma de expresión y protesta.

Con el nacimiento y popularidad del teatro, el actor comenzó a ganar esa fama de persona mística capaz de prestar su cuerpo a diferentes personajes e interpretarlos de manera convincente. No cualquiera tenía las capacidades para lograr llenar un recinto con su voz, con su silencio, alegría o sufrimiento, por lo que el actor comenzó a ser venerado, respetado, querido y adorado.

En Tiempos Modernos (guiño, guiño), los actores siguen siendo venerados, adorados, podría decirse que hasta santificados, pero ya no es “tan difícil” ser actor. Y esto se debe en gran medida al agresivo marketing de productos como perfumes, joyas, lencería y bueno, hasta para vender dulces utilizan a actores. Y no a cualquier tipo, escogen a las caritas lindas, a los cuerpos esculturales y todo esto con la finalidad de vender un producto. Esto esta excelente, la publicidad puede hacer lo que se le pegue la gana, pero, por seguir esta línea de producción, muchas de las verdaderas cualidades que debe tener un actor se han perdido por solo buscar la cara “bonita”.

Leyendo para escribir esta columna, me encontré con entrevistas de los mejores, los mejores al menos en MI PUNTO DE VISTA.

Anthony Hopkins, Tilda Swinton, Jack Nicholson, Jennifer Jason Leigh, Daniel Day-Lewis, Javier Bardem, Scarlett Johansson Antonio Banderas, Meryl Streep, entre otros, hablan de diversos aspectos importantes a la hora de construir un personaje, pero todos ellos coinciden en que la herramienta más importante de un actor es: saber escuchar.

¿Por qué? Los actores gritan, lloran, ríen, se enojan, corren, brincan, pelean y hacen maroma y media, pero nada de eso sirve si no “escuchan”. Al escuchar el actor puede reaccionar a lo que su compañero le dice y escuchando pueden contestar de una manera genuina, alimentando de sus propias vivencias un sentimiento que logran canalizar e interpretar como una reacción de su personaje, no solo al diálogo que acaba de escuchar sino al contexto en el que la escena se está realizando, logrando así una actuación creíble, que es lo permite al espectador a empatizar con lo que está presenciando.

Algunas líneas  icónicas del cine, no escritas:

El famoso “You Talking To Me” en Taxi Driver, el “I’m Walking Here” de Midnight Cowboy, el patadón que le mete Aragorn a un casco cuando se cree que Merry y Pippin murieron a manos de los orcos, Calvin Candie rompiendo una copa cuando se entera que Django y el Dr Schultz lo engañaban para recuperar a Broomhilda, el balazo que Indiana Jones le da al mercenario en Raiders of The Lost Ark, “Singing in The Rain” de la Naranja Mecánica (así es, Kubrick permitió algo fuera de su guión), la mayoría de los episodios de The Office y muchos muchos más momentos en el cine y tv que son el resultado de saber ESCUCHAR, y reaccionar.


Es increíble aún encontrar actores que en la escena están diciendo el diálogo de su compañero para no perderse en el guión, doblemente increíble que esto en el set no sea corregido y triplemente (o tristemente como me sugiere el corrector) increíble que no sea cortado en la sala de edición. Pero bueno, que sé Yo, probablemente hay directores a los que les gusten los malos actores, vacíos y lindos.

RECOMENDACIONES:

¿Pensabas que me iría sin recomendarte algo para este encierro?. ¡Ponle voluntad! Aquí te dejo unas recomendaciones tremendas para tu tarde de películas o para “maratonearte” una serie como campeón.

1.- Deutschstunde.

Película alemana sobre la prohibición de las expresiones artísticas durante el 3er reich. Dirigida por Christian Schwochow.

2.- Snowpiercer (la Serie)

Sí, alguien (Netflix) hizo una serie basada en la Película de Boon Jon-ho. La lucha de clases representada en un tren que es la única forma de vida en un escenario post-apocalíptico.

3.- Epstein: Filthy Rich.

El documental sobre la red de trata de blancas y pedofilia de Jeffrey Epstein y sus conexiones con altos mandos y celebridades de USA está en Netflix por tiempo limitado. Son 4 episodios que no te duran una bolsa de Ruffles.

4.- History 101

La mejor serie que puedes encontrar en Netflix ahora, con ilustrativos y muy bien explicados capítulos, nos llevan de la mano por los eventos mas importantes de la historia y como estos afectan nuestro mundo hoy.

Escríbeme a emiireynosov@gmail.com o en @cameraonwheels para estar en contacto.

¡Corte y Queda!

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