Zacatecas recibió este fin de semana entre vitoreos de seguidores, protestas de madres buscadoras y desplantes a funcionarios morenistas de hueso colorado, a la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo.
De sus 3 mítines, el primero con agricultores en Calera, el segundo inaugurando la clínica médica en Guadalupe y el tercero con los capitalinos en plaza de armas, lo más importante fue que Sheinbaum prometió retomar los proyectos que el expresidente Andrés Manuel López Obrador dejó inconclusos – por no decir olvidados-.
La crisis del agua en la zona conurbada está llegando a niveles alarmantes, cada semana en las colonias de la capital y de Guadalupe escasea el agua. Este fin de semana, Sheinbaum anunció que estos proyectos son una prioridad para su gobierno y más importante, un “encargo” del ex presidente.
La presa Milpillas al igual que el “Platabus”, es un proyecto que fue concebido en sexenios de los “neoliberales”, es decir, son parte de la herencia maldita, lo que explica por qué el Gobierno de Andrés Manuel se hizo de la vista gorda. ¿Cumplirá la presidenta con el pueblo de Zacatecas, o en 6 años los Zacatecanos seguirán esperando a que el agua les llegue por gracia del niño de Atocha?.

