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VIVIENDA Y BIENESTAR PARA TODAS Y TODOS

 

Verónica Díaz Robles.

Ser partícipes en otorgar una verdadera protección de los derechos humanos siempre ha sido la prioridad del movimiento de transformación que encabeza nuestra Presidenta Claudia Shienbaum.

Nuestro movimiento está colocando al pueblo y los derechos sociales de las personas trabajadoras como piedra angular en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación, para que todos y todas gocemos de un México con bienestar.

No podemos entender el avance en la protección de los derechos humanos sin proteger a las personas trabajadoras, siendo la herramienta legislativa el elemento que va a instaurar la justicia laboral y el verdadero derecho a la vivienda digna y adecuada.

Estamos retomando los esfuerzos del pueblo de México que, en la Revolución Mexicana, exigió democracia, justicia social y la erradicación de la desigualdad.

Las y los invito a recordar para no olvidar esa deuda histórica que tenemos con las personas trabajadoras en la búsqueda de derechos laborales.

Desde 1972, año en el que se creó el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), hasta la llegada de la Cuarta Transformación en la vida pública del país, no se había pensado saldar esta deuda histórica a las personas trabajadoras de forma tan contundente.

En la Cuarta Transformación sí pensamos en materializar estos derechos sociales.

Con la reforma que nos remitió nuestra Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum, en materia de vivienda se implementa de forma óptima y certera un sistema de vivienda con orientación social sustentado en 3 pilares:

El crédito barato y suficiente: La construcción de vivienda; El arrendamiento social con opción a compra.

Esto con la finalidad de darle respuesta a la necesidad de vivienda de las personas trabajadoras.

Existe ya un mandato constitucional en el artículo 4o, que reconoce la obligación del Estado y el Derecho de las personas a disfrutar de una vivienda adecuada.

Además, hay un compromiso internacional adquirido por el Estado Mexicano en el artículo 11, numeral 1, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en el que se establece el derecho de toda persona a una vivienda adecuada, así como la obligación de los Estados Parte de tomar las medidas apropiadas para asegurar su efectividad.

Y, por si fuera poco, tenemos el deber moral de atender a la problemática de los trabajadores que anhelan de manera legítima el acceso a la vivienda, quienes lamentablemente han enfrentado diversos obstáculos para hacerlo posible.

Por ello, como legisladora de la Cuarta Transformación hago valer mi compromiso con el pueblo para que esta nueva política de vivienda del Gobierno de México, priorice la construcción de vivienda social para atender las necesidades de la clase trabajadora.

Y ¡Por el bien de todos, primero los pobres!

Esta reforma aportará a la correcta regulación de los derechos sociales de las personas trabajadoras, modificando la Ley del INFONAVIT y la Ley Federal del Trabajo para que se pueda cumplir con el mandato constitucional.