Por Santos González
Este 22 de marzo, en el marco del Día Mundial del Agua, reflexionamos con responsabilidad y esperanza sobre uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo: garantizar el derecho humano al agua en un contexto de crisis climática y escasez. Zacatecas y México enfrentan una realidad hídrica compleja, pero también están dando pasos importantes para transformarla.
Desde el gobierno que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, con profundo compromiso ambiental, hasta los esfuerzos que impulsa el Gobierno del Estado de Zacatecas y el trabajo legislativo que realizamos en el Congreso local, se está avanzando en un modelo de gestión más justo, transparente y sostenible. Programas de tecnificación del riego, rescate de cuerpos de agua y fortalecimiento institucional forman parte de esta nueva ruta.
Uno de los proyectos estratégicos para nuestro estado es, sin duda, Milpillas, que por años estuvo estancado y hoy tiene condiciones para reactivarse. No se trata solamente de una obra hidráulica, sino de un proyecto de justicia hídrica para más de medio millón de zacatecanas y zacatecanos. Su realización debe estar acompañada de diálogo social, respeto a las comunidades y una visión de largo aliento.
Pero esta transformación no está siendo impulsada solo desde las instituciones. Hoy, somos testigos de un activismo social sin precedentes. Jóvenes, estudiantes, mujeres y hombres están utilizando herramientas digitales, ciencia de datos e incluso inteligencia artificial para generar conciencia, desarrollar soluciones y defender el derecho al agua en sus territorios. Esa energía, esa creatividad y ese sentido de urgencia, deben ser escuchados y acompañados. El relevo generacional no es futuro: ya está en marcha, y está aportando ideas frescas, éticas y con visión de justicia.
Hoy no basta con recordar que el agua es vida. Debemos garantizar su acceso equitativo, proteger las fuentes que aún tenemos y transformar el modelo de desarrollo que nos trajo hasta esta crisis. Desde el Congreso del Estado, seguiremos impulsando leyes que fortalezcan esta causa, construyendo puentes entre el gobierno, la ciudadanía y las juventudes.
En este Día Mundial del Agua, refrendamos nuestro compromiso con el pueblo, con el medio ambiente y con las generaciones que vienen. La transformación está en marcha, y el agua será símbolo de unidad, justicia y futuro.