Por: Arturo Nahle García
Cuauhtémoc Blanco es uno de los mejores futbolistas mexicanos de toda la historia. Es el segundo máximo goleador histórico del Club América y el tercero de la Selección Nacional. Sin embargo, la mayor parte de sus goles en la selección los realizó en competencia oficial, siendo el máximo goleador mexicano en ese rubro. Fue el primer jugador mexicano en anotar gol en tres mundiales: uno en Francia 1998 a Bélgica, uno en Corea-Japón 2002 a Croacia y uno en Sudáfrica 2010 a Francia. Anotó 5 goles en Copa América y 4 goles en Copa Oro; junto con Ronaldinho es el jugador con más goles en la historia de la Copa FIFA
Confederaciones.
En suma, es el octavo jugador con más partidos disputados en selección nacional, pero con la segunda trayectoria más larga de la historia (19 años, 3 meses y 27 días). De la misma manera, destaca a nivel internacional de clubes como el
mayor goleador mexicano en competiciones sudamericanas; y por si fuera poco, es el goleador número 23 de la historia en el Campeonato de Liga con 147 goles.
En el año 2015 incursionó en la política como presidente municipal de Cuernavaca por el Partido Socialdemócrata, al poco tiempo renunció a dicho partido y entró al Partido Encuentro Social. El exsecretario del Ayuntamiento de Cuernavaca
afirmó que Cuauhtémoc le había cobrado siete millones de pesos al Partido Socialdemócrata a cambio de presentarse como su candidato para la alcaldía y declaró que existía un contrato que confirmaba la transacción.
En el 2018 fue postulado como candidato a gobernador de Morelos por el Partido Encuentro Social, Morena y el PT, ganó con el 52% de los votos. En la navidad del 2021, Cuauhtémoc pidió licencia de su cargo como gobernador para irse de vacaciones a Río de Janeiro; y el 4 de enero de 2022 el Sol de México publicó una imagen suya en compañía de tres narcotraficantes: “La tripa”, dirigente del Comando Tlahuica, “El profe” y “El Ray”, dirigentes regionales del Cártel de Jalisco Nueva Generación.
El periódico informó que la fotografía fue encontrada en el teléfono de una dirigente del Cártel Guerreros Unidos, arrestada en noviembre de 2020, y fue tomada en una iglesia de Yautepec dos meses después de que asumiera el cargo
de gobernador.
Pues el Cuauh ahora es Diputado Federal plurinominal y la Fiscalía General de Morelos pidió su desafuero para poderlo procesar por una supuesta tentativa de violación a su media hermana, obviamente la mayoría aplastante de Morena y sus
aliados, incluido el PRI, impidieron el desafuero y esto ha provocado, una vez más, que se discuta la conveniencia de desaparecer la figura del fuero constitucional.
El fuero tiene su origen en Inglaterra, en 1397 el Parlamento aprobó una ley contra las excesivas cargas financieras del régimen del Rey Ricardo II y las costosas costumbres de su corte. El Rey obligó a enjuiciar por traición a quien la propuso y
fue sentenciado a muerte.
Este hecho sirvió para que la Cámara de los Comunes iniciara un debate sobre la libertad de opinión y expresión de los parlamentarios sin que debieran ser limitados por la Corona. 300 años después, la Declaración de Derechos de 1689
dispuso “Que la libertad de palabra y los debates en el seno del parlamento, no podía ser coartada o puesta en discusión en ninguna corte”.
En la Constitución Francesa de 1791, se estableció la inviolabilidad de los parlamentarios por las opiniones que manifestaran durante su encargo, y la inmunidad procesal que les eximía de ser incriminados sin el consentimiento del
Parlamento. Como vemos, el fuero no fue concebido como un privilegio de los legisladores, sino como una condición objetiva para el normal funcionamiento de las Cámaras.
En el México independiente, Iturbide mandó detener a 17 diputados que lo criticaban y hasta disolvió el Congreso, por eso la Constitución de 1824 estableció la inviolabilidad de los Diputados y Senadores por sus opiniones manifestadas en el desempeño de su encargo y la inmunidad procesal la extendió hasta dos meses después de que el servidor público hubiese cumplido el encargo.
También la Constitución de 1857 estableció que los diputados son inviolables por las opiniones manifestadas en el desempeño de su encargo. Sin embargo, en 1913 Victoriano Huerta dio un golpe de Estado al gobierno constitucional de
Francisco I. Madero, el Senador Belisario Domínguez criticó severamente al usurpador y, a pesar de su fuero, fue asesinado. Ante la investigación que ordenó el Congreso, Huerta disolvió las Cámaras y con uso de la fuerza pública
aprehendió a 84 diputados. La Constitución de 1917 retomó la doble modalidad del fuero que existe en
muchos países, pero sin duda es hora de replantearlo, los Congresos están llenos de malandrines que protegidos por el manto del fuero evaden la justicia. El fuero solo debe protegerlos de sus opiniones, no de sus canalladas.