Por: Santos González
Hace cuatro años, Zacatecas se encontraba en una encrucijada histórica. Los índices de violencia ubicaban a nuestro estado entre los más inseguros del país; la deuda pública alcanzaba niveles que comprometían la capacidad de operación del gobierno; la infraestructura mostraba el desgaste de años de abandono, y la desigualdad social crecía sin freno. Era un panorama que generaba desesperanza y desconfianza en las instituciones.
Hoy, el escenario es distinto. Bajo el liderazgo del gobernador David Monreal Ávila, Zacatecas ha emprendido una transformación que se refleja en datos concretos: la tasa de homicidios dolosos se ha reducido en más del 70 %, y en julio de este año se registró un 90 % menos homicidios que en el mismo mes del año anterior, lo que ha colocado a nuestro estado entre los cinco más seguros del país.
En materia financiera, la deuda pública se ha reducido prácticamente a la mitad, pasando de cerca de 12 500 millones a alrededor de 6 900 millones de pesos. Esto, acompañado de un incremento en la capacidad de gasto de 30 000 a más de 40 000 millones de pesos, es el resultado de una política de austeridad, disciplina presupuestal y combate frontal a la corrupción.
La política social ha alcanzado una cobertura sin precedentes, complementando los programas federales con acciones estatales como la entrega gratuita de útiles, mochilas, uniformes y calzado escolar; becas para estudiantes; apoyos a adultos mayores, personas con discapacidad y madres trabajadoras; y la dignificación de escuelas en todos los rincones del estado.
En infraestructura, se avanza en la recuperación integral de carreteras, la rehabilitación de circuitos urbanos, la próxima operación del Plata Bus, así como obras en vivienda, agua potable y espacios públicos.
Desde el Congreso del Estado, el grupo parlamentario de Morena ha sido un aliado firme de esta transformación, aprobando reformas que fortalecen la seguridad, la transparencia y el bienestar social. Nuestro compromiso es claro: consolidar este despertar zacatecano y blindar los avances para que Zacatecas no vuelva al abandono del pasado.
El reto ahora es mantener la unidad y la visión de futuro. Porque la verdadera transformación no se mide solo en cifras, sino en la capacidad de mejorar la vida de las y los zacatecanos.

