La presidenta Claudia Sheinbaum no ve la suya.
Luego de su rápido y absurdo viaje a Barcelona para junto a otros mandatarios abiertamente opositores a Donald Trump exigirle al presidente de los EU detener su ya inevitable avance sobre la Cuba del dictador Miguel Díaz Canel, nuestra presidenta con A Claudia Sheinbaum regresó para encontrarse con un país de cabeza:
– Encontrarse con qué su excanciller y ahora secretario de Economía Marcelo Ebrard tuvo a su Jr viviendo en un depa VIP localizado dentro de la muy cara embajada de México en Londres, todo un escandalazo reventado a horas de iniciar el proceso de revisión del T-MEC donde el funcionario es el eje de esa negociación tan esencial para su Gobierno y para el futuro de México. A Claudia no se le puede olvidar que Ebrard es su enemigo nada soterrado, quien contendió contra ella en la interna por la candidatura presidencial de Morena, y quien por poco le echa abajo esa postulación al hacer un mega berrinche a la Marx Arriaga y exhibir las triquiñuelas y gastos ilícitos que ella hizo para llegar a Palacio. Y tan no puede olvidar lo que le debe Ebrard, que ayer mismo pidió echar a andar todo el aparato del Estado contra su secretario de Economía por lo de su hijo y la embajada en Londres. Si Ebrard entiende esta reacción de su jefa Sheinbaum, debería estar renunciando en las siguientes horas.
– Se encontró igual la mandataria con qué debía hacer la reestructura de mandos en Morena para poder tener ella todo el control de este partido a fin de enfrentar el muy complicado proceso electoral intermedio de 2027 y que, al echar a andar esos cambios, a la dirigente Luisa María Alcalde le salió lo Marx Arriaga que todos los dirigentes y funcionarios morenistas traen dentro, y simplemente no quería irse y dejar libre la Presidencia de Morena. Y entonces obligó a Sheinbaum a aplicar el método Marx Ariaga y no darle la embajada en Costa Rica pero sí la Conserjería Jurídica de la Presidencia que no es para nada cosa menor.
– Y para el colmo, un accidente carretero en la sierra Tarahumara luego de un operativo para localizar y desmantelar un mega laboratorio de fentanilo dejó en evidencia que agentes de EU, contra lo que ella niega reiteradamente, sí participan en ataques contra el narco en México.
– En este contexto, y ante la fría respuesta de Sheinbaum, carente de toda compasión ante la muerte de dos agentes de la CIA que dieron su vida combatiendo a narcos que le hacen daño tanto a EU como a México, el presidente Donald Trump dijo que “México (para él) está perdido”, y que está perdido pese a que “EU representa la única esperanza para México”.
– El reclamo a la mandataria mexicana fue ampliado en una entrevista a la cadena FOX News por la vocera de la Casa Blanca Karoline Leavitt.
– Este caso se convirtió además en un problema político y mediático al responsabilizar la presidenta Sheinbaum y su entorno de la 4T a Maru Campos, gobernadora panista de Chihuahua, de la participación de esos dos agentes de la CIA en un operativo contra un mega laboratorio de fentanilo, y que resultaron luego muertos en un accidente carretero en la sierra Tarahumara. Sheinbaum incluyó en ese reparto de responsabilidades y exigencias de aclaración a la embajada de EU en México.
– Todo en un entorno de conflictos políticos internos en Morena y en especial en su alianza con PT, partido que le complicó y obstaculizó ahora la calificación y aprobación de 3 nuevos consejeros electorales en la Cámara de Diputados que requirieron de mayoría calificada.
– Otras peleas internas en Morena -muy especial e importante la que pareció abierta ruptura, encabezada por el senador de Morena Higinio Martínez y su importante movimiento y corriente mexiquense (llena de personajes locales, entre ellos Alejandra del Moral ex candidata del PRI a la gubernatura del estado) quien acusó a su ex aliada la gobernadora Delfina Gómez de haberlo abandonado, de no escucharlo ni incluirlo en sus proyectos, y de quien se dijo cansado de esperar alguna respuesta- que llevó a Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, a hacer público su autocrítica interna bajo el título de “Unidad política y destino histórico; lecciones para el presente” que no es otra cosa que una advertencia a militantes de la 4T a no caer en confrontaciones que los lleve a perder el poder. Obvio que el primer llamado es a la presidenta Sheinbaum.
En su evaluación autocritica el zacatecano -considerado ya como un ideólogo de la 4T- les dice:
“Los proyectos colectivos (como el de Morena) sucumben cuando las disputas internas prevalecen sobre el interés común… las divisiones no siempre son visibles en el corto plazo, pero erosionan la capacidad de gobernar y sostener un proyecto de largo aliento.
“En contraste, los movimientos que lograron consolidarse históricamente fueron aquellos capaces de procesar sus diferencias sin romper su unidad…”, indicó.
Recordó varios movimientos en que las divisiones internas dominaron su agenda y terminaron perdiendo legitimidad.
Y citó la advertencia de Abraham Lincoln:
“Una casa dividida contra sí misma no puede sostenerse”.
Por ello Monreal concluye que la cohesión no debe asumirse como uniformidad total, sino como la capacidad de articular diferencias en torno a un objetivo común.
Claro, es obvio que su autocrítica induce que para mantener la unidad necesaria que evite la perdida del

