Por: Arturo Nahle García
Después de desmantelar un narcolaboratorio en Chihuahua, el pasado 19 de abril
fallecieron en un accidente automovilístico dos agentes de la CIA, el Director de la
Agencia Estatal de Investigación y un escolta. La presidenta Sheinbaum dijo que
los agentes extranjeros no estaban autorizados para operar en México, lo que ha
desencadenado tensiones diplomáticas y un choque político entre el gobierno
federal y la gobernadora panista de Chihuahua Maru Campos.
El accidente le cayó a la 4T – diría el Peje – “como anillo al dedo”, porque desvía la
atención del escandalazo del gobernador morenista de Sinaloa Rubén Rocha
Moya y porque, casualmente, el próximo año hay elecciones en ese Estado, el
más grande de la República.
Ni lerdos ni perezosos los legisladores de Morena interpusieron juicio político
contra la gobernadora y este fin de semana acarrearon a sus huestes de otros
estados para una marcha en Chihuahua que fue un rotundo fracazo.
Pareciera que en Morena padecen Alzheimer selectivo, ellos deciden que olvidar,
pero me voy a permitir refrescarles la memoria.
Con el propósito de combatir al crimen organizado y recuperar la paz, el 6 de
octubre del 2022 estuvo en Zacatecas el embajador de Estados Unidos Ken
Salazar quien acordó formalmente con el gobernador David Monreal, firmar un
acuerdo de cooperación donde participarían, entre otras agencias
estadounidenses, el FBI y la DEA.
En rueda de prensa conjunta anunciaron con bombo y platillo que dichas agencias
“intervendrían con acciones concretas”; los detalles y el costo que implicaría esta
cooperación bilateral, se dijo, serían definidos directamente en Washington en los
días siguientes.
Ken Salazar vino con un equipo de colaboradores del FBI, la DEA, la Oficina
Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL), y la
Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID); al cónclave también asistieron
representantes de la iniciativa privada, de la iglesia católica y el sector minero, yo
estuve ahí.
David Monreal dijo que coincidieron en que “se necesita fortalecer la cooperación
en materia de capacitación policial, en materia de inteligencia, fortalecimiento
penitenciario, desarrollo tecnológico y del sistema de administración de justicia;
necesitamos construir este tipo de alianzas por el bien de nuestros pueblos” (sic).
El embajador declaró: “estoy aquí para trabajar con el gobernador y el gobierno de
Zacatecas y el gobierno federal en esto de la seguridad. Estaré muy pronto en
Washington para el diálogo de alto nivel de la seguridad, donde estaremos
elaborando el plan de acción para el estado de Zacatecas” (sic). Finalmente
agradeció a David su apertura y disposición a trabajar con el gobierno
estadounidense, “no todos los gobernadores hicieron lo que hace este
gobernador” (sic).
Pues yo no recuerdo que alguien le haya dicho a David Monreal traidor a la patria,
haya pedido juicio político en su contra o le haya organizado una marcha
exigiendo su dimisión, la razón es muy simple, los acuerdos entre Ken Salazar y
David Monreal fueron legales.
Efectivamente, desde diciembre del 2020 la ley permite que agentes extranjeros
sean autorizados para internarse temporalmente en nuestro territorio e
intercambiar información en el marco de los convenios y programas de
cooperación bilateral suscritos por México en materia de seguridad. La Cancillería,
previo acuerdo de la SEDENA y la Marina, está facultada para acreditarlos.
Estos agentes deben presentar ante las Secretarías de Relaciones Exteriores y de
Seguridad, un informe mensual y confidencial sobre sus actividades. Tienen
prohibido hacer detenciones, allanar propiedades o cualquier otra conducta ilícita y
sólo pueden portar las armas que autorice la SEDENA. Cuando a juicio del
gobierno mexicano un agente incumpla con estas disposiciones, solicitará su retiro
al gobierno extranjero y se le aplicaran las sanciones correspondientes.
Reza el dicho que “no hay peor tonto que el que no se deja ayudar”, esto lo sabe
García Harfuch, por eso se apoya en el FBI, la agencia policial más grande del
mundo; y también en la DEA, agencia dedicada a la lucha contra el contrabando,
el consumo de drogas y el lavado de dinero, cuenta con oficinas en 62 países, con
más de 5 mil agentes especiales y 100 aviones.
¿Cuál es entonces el prurito con la CIA? ¿que realiza el servicio de inteligencia al
gobierno de Estados Unidos de manera encubierta? ¿que tiene aviones de
reconocimiento y hasta satélites espía?
Claro que no, con la CIA no hay conflicto, el pleito es con la gobernadora de
Chihuahua porque es del PAN y quieren ese estado el próximo año a como dé
lugar, esa es la verdadera intención del escandalito, la soberanía es el pretexto.

