Por: Israel González////////////////////////////////////////
Por años, la relación entre Jerez y su comunidad migrante ha sido mucho más que el envío de remesas o las visitas de verano. Es una historia construida con sacrificios, nostalgia, identidad y amor por la tierra que los vio nacer. Por ello, cuando un presidente municipal cruza la frontera para encontrarse con sus paisanos, no realiza simplemente una gira de promoción; lleva consigo el reconocimiento de todo un pueblo.
La reciente visita del alcalde Rodrigo Ureño a California para promocionar la Semana del Migrante 2026 y el 5.º Torneo Internacional Charro del Migrante representa precisamente eso: un acto de cercanía, gratitud y compromiso con miles de jerezanos que, aunque viven lejos, mantienen vivo el corazón en su tierra.
La Semana del Migrante se ha convertido en uno de los eventos más significativos del calendario jerezano porque simboliza el reencuentro familiar, la identidad compartida y el orgullo de pertenecer a una comunidad que trasciende fronteras. Que hoy se fortalezca con actividades culturales, deportivas, musicales y de salud habla de una visión integral que entiende las necesidades y los sentimientos de quienes regresan temporalmente a su municipio.
Particularmente relevante es la consolidación del Torneo Internacional Charro del Migrante, un evento que no solo promueve el deporte nacional por excelencia, sino que preserva tradiciones que forman parte del ADN cultural de México y de Zacatecas. La participación de promotores como Jorge Acevedo demuestra que la comunidad migrante sigue comprometida con mantener vivas esas raíces.
La gira también deja una lectura política importante. Gobernar no es únicamente administrar recursos; es construir puentes. Y en este caso, Rodrigo Ureño ha entendido que uno de los puentes más valiosos para Jerez se encuentra del otro lado de la frontera. Mantener una relación cercana con los clubes migrantes, escuchar sus inquietudes y hacerlos partícipes de la vida pública municipal fortalece la unidad de una comunidad que se extiende mucho más allá de los límites geográficos.
La gira de promoción en California deja claro que la Semana del Migrante 2026 será mucho más que una serie de eventos. Será una celebración del orgullo jerezano, un homenaje a quienes nunca olvidaron de dónde vienen y una oportunidad para reafirmar que, sin importar la distancia, Jerez sigue siendo el punto de encuentro de una gran familia.
Porque al final, como bien lo expresó Rodrigo Ureño, hay un mensaje que resume el sentimiento de miles de paisanos: Jerez siempre será su casa. Y cuando un gobierno trabaja para que esa casa permanezca abierta, cercana y orgullosa de sus hijos migrantes, está fortaleciendo el vínculo más importante de todos: el de las raíces que nos unen.

