Por: Arturo Nahle García
La situación económica, política y social de Coahuila es distinta a la del resto de
los estados de la república, cada uno tiene sus propias particularidades, sin
embargo hay algo que Coahuila si comparte con el resto del país: la política social
del gobierno federal.
En Coahuila todos los adultos mayores reciben la pensión del bienestar, todas las
mujeres de 60 a 64 años de edad reciben un apoyo bimestral, las personas con
discapacidad permanente reciben $ 3,300.00 cada dos meses, también a los hijos
de madres trabajadoras se les entregan $ 1,650.00 bimestrales, los estudiantes
que cursan la secundaria en escuelas públicas reciben la beca “Rita Cetina”, los
de preparatoria reciben la “Benito Juárez”, los de licenciatura la denominada
“Jóvenes escribiendo el futuro”, y los que no estudian ni trabajan reciben la
llamada “Jóvenes construyendo el futuro”.
También en Coahuila los productores agrícolas reciben apoyos económicos,
insumos y fertilizante, se entregan igualmente los apoyos de los programas
“Sembrando Vida”, “la Escuela es Nuestra”, “Salud Casa por Casa” y
“Mejoramiento de Vivienda para el Bienestar”.
Esos programas que cuestan más de un billón de pesos al año y benefician a 43
millones de mexicanos, son la fuerza de Morena, sus operadores, los famosos
“servidores de la nación”, son su estructura electoral, pues esa maquinaria operó
el domingo en Coahuila.
¿Qué pasó entonces? ¿por qué la aplanadora de Morena fue despiadadamente
aplanada en las urnas? ¿por qué perdió dos a uno en la totalidad de los 16
distritos en disputa? ¿y con el PRI, sí, con el partido que supuestamente está al
borde de la desaparición?
La dirigencia nacional de Morena dice que hubo fraude, que el gobernador compró
todos los votos; la acusación es francamente grotesca, “el burro hablando de
orejas”, el domingo votaron libremente casi 1,250,00 coahuilense, el 51% del
padrón electoral, se instalaron sin problema todas las casillas y no hubo incidentes
mayores.
Otros dicen que el resultado adverso a la 4T es por los recientes escándalos que
involucran a gobernadores morenistas con los cárteles de la droga, sí, por
supuesto que esos escándalos le pegan a Morena, pero ese partido la trae
volteada en Coahuila desde antes, por ejemplo en las elecciones municipales del
2024 solo ganó Piedras Negras y cuatro municipios muy pequeños.
El aplastante triunfo del PRI en esa entidad obedece a otras razones, Coahuila es
el único estado en el que no ha habido alternancia, el PRI lo gobierna desde hace
más de noventa años y lo ha hecho bastante bien, los ex gobernadores Enrique
Martínez y Martínez, Humberto y Rubén Moreira, así como Miguel Riquelme,
fueron de los mejor calificados a nivel nacional; pero el actual los ha superado,
Manolo Jiménez es un político local fresco y carismático, fue diputado local y
alcalde de Saltillo, en lugar de pelearse con el pasado y polarizar le ha dado
continuidad a políticas y programas exitosos, está entre los cinco gobernadores
mejor calificados de México.
Coahuila es el segundo estado más seguro del país, el quinto con mejor PIB per
cápita, es la novena economía nacional por tamaño, de enero a abril de este año
creó casi 18 mil empleos.
En ocho ciudades de ese enorme y desértico territorio se concentra el 75% de sus
3.1 millones de habitantes, el desarrollo de esas ciudades es sorprendente; y es
que no hay que olvidar que el voto urbano no siempre le favorece a Morena, la
gente de las ciudades industrializadas suele estar más informada, es más crítica y
depende menos de las dádivas del gobierno, no hay más que ver quien gobierna
en Guadalajara, Monterrey, León, Querétaro, Mérida, Aguascalientes, Chihuahua,
Hermosillo y San Luis Potosí, entre otras.
Lo más sorprendente de las elecciones en Coahuila es que el PRI arrasó solo, sin
aliarse con el PAN, de hecho tanto el PAN como MC y el Partido Verde no
alcanzaron ni el 3% de los votos, perderán el registro.
Pero insisto, la situación en cada estado es diferente, el próximo año el Verde
puede perder San Luis si no se alía con Morena, Morena puede perder Zacatecas
si no se alía con el PT, MC puede perder Nuevo León si juega solo, y el PRI
difícilmente repetirá en otras entidades la hazaña de Coahuila.
Por lo pronto el domingo quedó demostrado que Morena no es invencible, que con
todo y sus programas descaradamente electoreros, un buen gobierno puede
imponerse al autoritarismo, la demagogia y el populismo de la 4T, esa es la
lección que nos dio Coahuila.

