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POR SANTOS ANTONIO GONZÁLEZ HUERTA,
Vicecoordinador del Grupo Parlamentario de Morena en la LXV Legislatura/////////////////////////////

El Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum deja una reflexión que vale la pena hacer más allá de las cifras: en México se ha consolidado una manera distinta de entender para qué sirve el poder público y cuál debe ser la prioridad de un gobierno.
Durante muchos años nos dijeron que primero había que esperar a que creciera la economía y después ese crecimiento llegaría a las familias. La transformación cambió esa lógica. Hoy el desarrollo se mide también en el ingreso de los hogares, en la posibilidad de que una joven continúe estudiando, en la tranquilidad de una persona adulta mayor y en las oportunidades para quienes históricamente quedaron atrás.
Por eso es importante que 42 millones de mexicanas y mexicanos reciban un Programa para el Bienestar. Ahí están las pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad, las becas, Jóvenes Construyendo el Futuro, los apoyos al campo y la Pensión Mujeres Bienestar. Muchas de estas políticas han dejado de ser solamente programas de gobierno para convertirse en derechos.
Hay otro cambio que considero fundamental: México volvió a confiar en su capacidad para construir su futuro. Regresaron los trenes de pasajeros, se construyen hospitales y viviendas, se invierte en carreteras y agua, se fortalece la educación pública y recuperamos la rectoría sobre sectores estratégicos. A ello se suma la recuperación del salario: en 2026 alcanza los 9 mil 582 pesos mensuales y su poder adquisitivo ha aumentado 154% respecto de 2018. Esa es, en buena medida, la prosperidad compartida de la que habla nuestra Presidenta: que el crecimiento económico tenga una expresión concreta en la vida de las familias.
Y estos cambios también se sienten en Zacatecas. Para 2026 se contemplan 16 mil 400 millones de pesos en Programas para el Bienestar, con una meta de 709 mil 500 beneficiarios, además de inversiones en educación, salud, vivienda, campo e infraestructura. Son recursos y acciones que llegan a nuestras comunidades y tienen un impacto directo en la vida y en la economía de miles de familias zacatecanas.
México enfrenta todavía grandes desafíos. Debemos seguir trabajando por la seguridad, fortalecer nuestro sistema de salud, generar mejores empleos, garantizar el acceso al agua y acelerar el desarrollo de las regiones que todavía enfrentan desigualdades. La transformación significa precisamente eso: reconocer lo alcanzado y seguir avanzando.
Después del Segundo Informe veo un país con rumbo, que ha decidido que el crecimiento debe generar bienestar, que los derechos deben seguir ampliándose y que la soberanía también significa tener instituciones públicas fuertes y capacidad para decidir nuestro futuro. Claudia Sheinbaum encabeza esta nueva etapa con firmeza y una visión propia. La mejor manera de respaldarla es seguir dando resultados y lograr que la transformación se traduzca, cada vez más, en una mejor vida para la gente.
FIN
BIENESTAR CON RUMBO

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