mié. Sep 23rd, 2026

 

Por: Arturo Nahle García

 

Hay negocios que no venden productos sino servicios, un hotel, por ejemplo, vende a sus huéspedes espacio y tiempo, una habitación sencilla tiene un precio, una suite más grande obviamente cuesta más; si se contrata por una noche el precio es uno, si se contrata por una semana obviamente el precio se eleva.

Los hoteles no le piden a sus clientes carta de antecedentes penales, tampoco revisa sus maletas para ver que introducena la habitación, ¿si el huésped es un prófugo de la justicia y en la maleta lleva armas, drogas o dinero mal habido, el hotel es cómplice? ¿qué tanta responsabilidad tiene por recibir a un mal huésped?

Lo mismo pasa con los estacionamientos públicos, venden espacio y tiempo y tampoco le piden a los usuarios la factura del vehículo ni le revisan la cajuela o la guantera ¿si el vehículo es robado o en la cajuela llevan a una persona secuestrada o un cadáver, el estacionamiento es cómplice?

Habrá quien diga que sí por ser omisos, habrá quien diga que no porque no hay dolo; pues al parecer la Fiscalía General de la República es de la opinión que sí y lo procedente esasegurar, o sea cerrar tanto el hotel como el estacionamiento, el chiste es generar noticias espectaculares que reflejen que se está trabajando, que se está combatiendo al crimen, que ya no hay impunidad como antes.

Eso sucedió la semana pasada, la Fiscalía aseguró una terminal de almacenamiento de hidrocarburos en San José Iturbide, Guanajuato, donde con bombo y platillo se dijo que incautó 59 millones de litros de huachicol, el golpe más grande al huachicol en la historia de México.

Las terminales de almacenamiento de hidrocarburos sonsimilares a un hotel o un estacionamiento público, sonplantas donde se alquilan enormes tanques para que los importadores de gasolina, turbosina, diésel o gas almacenen sus productos en lo que los distribuyen a 14 mil gasolineras, 500 parques industriales y 80 aeropuertos que hay en el país.

En México se consumen aproximadamente 690 mil barriles diarios de gasolina, sin embargo las 7 refinerías de Pemex solo producen 390 mil barriles, ello nos obliga a importar de Estados Unidos casi la mitad del combustible que necesitamos. El combustible se introduce a nuestro territorioa través de barcos, trenes, pipas o ductos, ya en México se guarda en las terminales de almacenamiento y de ahí se distribuye a todos lados.

Pemex tiene más de 80 terminales de almacenamiento terrestres y marítimas pero son insuficientes, por eso la iniciativa privada tiene otras 14 que le prestan sus servicios tanto a Pemex como a otras empresas; los dueños de estas terminales son grandes firmas nacionales y extranjeras como ExxonMobil.

La regulación de estas terminales es muy estricta, no solo por lo que hace a las medidas ambientales, de seguridad y protección civil, no, la terminal debe revisar que el producto que se ingresa sea legal, se revisan los permisos, los volúmenes, la propiedad, absolutamente todo.

Pues el pasado jueves 17 de septiembre Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, anunció que en una de estas terminales se aseguraron 59 millones de litros de huachicol, o sea combustible introducido ilegalmente al país; este golpazo supera con mucho el aseguramiento que se hizo en Tampico el 19 de marzo del 2025 de un barco con 10 millones de litros de huachicol en el cual resultó involucrado el ex Secretario de Marina, Andy López Beltrán y medio Morena; también supera los 18 millones de litros supuestamente introducidos ilegalmente a través de vías ferroviarias por una empresa del panista Ernesto Ruffo Appel.

El operativo de la Fiscalía General de la República cacareado por García Harfuch resultó un fiasco, la terminal opera desde hace una década a los ojos de todo mundo a un paso de la autopista, tiene diez macro tanques con capacidad para casi 150 millones de litros, espuela de ferrocarril y absolutamente todos los permisos federales, estatales y municipales, ya se comprobó que todo el combustible encontrado fue legalmente introducido al país.

El propietario de esta terminal es SIMSA, consorcio de la familia Issa Tafich con sede en Torreón que tiene 60 años en el sector, genera más de 14 mil empleos y paga cientos de millones en impuestos, es la empresa que trajo el anhelado gasoducto a Zacatecas en el 2014.

Este fiasco de la FGR nos deja una pregunta ¿cuántos de los golpazos a la delincuencia que anuncia el gobierno son puro ruido con pocas nueces?

Por Reynoso

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