Antes de que los diputados se vayan de vacaciones decembrinas a festejar las posadas y a preparar el guajolote para la cena navideña, dejarán aprobada la reforma legal que propone David Monreal para impedir que los alcaldes irresponsablemente hipotequen el futuro y el patrimonio de sus municipios.
Para conocer con precisión y a profundidad lo que el mandatario se trae entre manos, seis legisladores de la bancada de Morena se reunieron con la secretaria de Finanzas, Ruth Angélica Contreras.

La invitaron a desayunar —pero seguramente la funcionaria pagó la cuenta— para conocer también cómo andan las finanzas públicas —el gobernador Monreal ha dicho múltiples veces que están más sanas que un derechohabiente del IMSS—y tener un anticipo de las iniciativas de Presupuesto de Egresos y de la Ley de Ingresos 2027.
Asistieron al convite Chuy Padilla, mandamás del grupo; Santos González, subjefe; Susana Barragán, muy posiblemente próxima alcaldesa; Ruth Calderón, que también anda en la búsqueda de la presidencia municipal de la capital; Imelda Mauricio, expresidenta municipal que no tuvo restricciones crediticias; y óscar Novella, que igualmente le tiene echado el ojo a la presidencia municipal de Pinos.
Por lo que se sabe, el gobernador Monreal, que es enemigo a muerte de los prestamos bancarios sin ton ni son, quiere dejar un legado de austeridad a los 58 municipios cuando, el año próximo, entregue el poder a su sucesor o sucesora.
Su idea es prohibir por ley que un presidente municipal contrate deuda con la banca sólo por el gusto de tener harta lana para gastar en lo que se le ocurra. Y terminado su trienio se vaya tan campante y deje endrogado al municipio para los 10 ó 15 años siguientes, pagando tasas de interés que muchas veces superan por mucho al capital.
Quiere David Monreal que los presidentes municipales sean más responsables y cuidadosos y tengan su dinero bajo el colchón y poco a poco lo saquen según se vaya necesitando. Y si pueden, metan el dinero a los bancos, como ahorro o in versión, y recibían los intereses como ganancia.
En suma, el gobernador Monreal quiere dejar un entramado legal para que los presidentes municipales sepan cómo hacer “sudar” a sus presupuestos.
Fine
