En las elecciones presidenciales de Estados Unidos celebradas el 3 de noviembre
del 2020, Biden obtuvo 81 millones de votos contra 74 millones del entonces presidente Donald Trump; en cuanto a los llamados votos electorales, Biden logró 306 contra 232 de Trump; la victoria del demócrata sobre el republicano fue aplastante.Pues Trump no reconoció el triunfo de Biden, alegó un supuesto fraude electoral a pesar de que en diversos Estados hubo recuento de votos. Dos meses después, el 6 de enero del 2021, cuando se llevaba a cabo una sesión conjunta en el Capitolio para contar el voto del Colegio Electoral y certificar la victoria de Biden, Trump intentó un autogolpe de Estado asaltando el Capitolio a través de una turba de partidarios de extrema derecha. La turba fue azuzada esa mañana por él y su hijo en el parque público de La Elipse.
Los manifestantes traspasaron la seguridad del Capitolio, todos los edificios del complejo fueron bloqueados. Durante el enfrentamiento una manifestante fue tiroteada por las fuerzas del orden y posteriormente falleció en el hospital, otros cuatro murieron como resultado de emergencias médicas durante el día. Los destrozos y saqueos al histórico edificio fueron incontables, incluso se encontraron tres artefactos explosivos improvisados.
En la tarde a través de un vídeo, Trump pidió a sus seguidores que se fueran a su casa en paz, describiendo a los manifestantes como patriotas y afirmando que los amaba. Fue el primer asalto al Capitolio desde la quema de Washington en 1814 durante la guerra con los británicos. Varios servicios de inteligencia de la OTAN informaron a sus gobiernos que los incidentes formaban parte de un intento de golpe de Estado perpetrado por el presidente Trump con el posible apoyo de miembros de organismos de seguridad federal.
Los hechos provocaron la condena generalizada de la clase política y empresarial
de todo el país.
Twitter y Facebook bloquearon las cuentas de Trump. Al día siguiente la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pidió al vicepresidente que invocara formalmente la Vigesimoquinta Enmienda a la Constitución que evitaría que Trump ejerciera la presidencia.
Las encuestas mostraron que la gran mayoría de estadounidenses desaprobaron el asalto al Capitolio y las acciones de Trump quien el 11 de enero admitió ante los principales líderes del congreso republicano que era parcialmente culpable de la violencia en el Capitolio. Mas de 1,500 personas fueron detenidas y procesadas por estos hechos. Pues cuatro años después los estadounidenses eligieron presidente a este pillo y obviamente lo primero que hizo fue indultar a todos los que asaltaron el Capitolio.
Es el primer presidente en la historia de Estados Unidos condenado por un delito grave, fue declarado culpable de 34 cargos de falsificación de registros comerciales en el tribunal penal de Manhattan por un pago que realizó a la actriz de cine porno Stormy Daniels antes de las elecciones presidenciales de 2016 para que ésta no revelara los detalles de un encuentro sexual entre ambos. Stormy Daniels aseguró que tuvo relaciones sexuales con Trump en 2006 y a cambio de su silencio recibió 130 mil dólares antes de las elecciones. Los 34 delitos surgen de las facturas, vales y cheques que conformaron los pagos mensuales que hizo Trump bajo el concepto de "gastos legales". Nada en él debe sorprendernos, ni la amenaza de deportaciones masivas y la reactivación del programa “Quédate en México”, ni el envío de tropas a la frontera, ni la imposición de aranceles a nuestras exportaciones, ni el acotamiento del TEMEC, tampoco que etiquete como terroristas a los narcotraficantes para poder invadir nuestro territorio, ni el negar la ciudadanía a los hijos de migrantes nacidos allá, ni la proscripción de la comunidad LGBT, ni el cambio de nombre al Golfo de México, ni que quiera recuperar el Canal de Panamá o niegue el calentamiento global, nada!. Trump es un pillo que no tiene límites, va a ser un verdadero dolor de cabeza para México y muchos otros países, creo que es hora de buscar otros amigos y otros socios, aunque estén del otro lado del océano.