Salga como salga el Plan B en el Senado, la alianza oficialista ya felpó. No existe más.
Hoy todos sus exintegrantes, sen de Morena, o del PT o del Verde, caminan pegaditos a la pared y recelosos de todos los demás.
Sin Andrés Manuel López Obrador como interlocutor en Jefe, con Claudia Sheinbaum debilucha, intrascendente, advirtiéndoles desde sus mañaneras que el pueblo los va a colgar electoralmente del pescuezo por no haberle votado su Plan A ni su Plan B, los renegados del partido de Beto Anaya y otros del Partido del Niño Verde saben ahora lo que sienten los panistas, priistas y esos del MC.
Descalificados por todos los medios, especialmente con batallones de bots en redes sociales, desde las cúpulas de los grupos parlamentarios de Morena en Senado, y del partido en el pode a lo largo y ancho de todo el país, considerados como traidorcetes de tercera, defensores de intereses y beneficios indebidos, o de plano como ratas que abandonan el barco cuando ya no obtienen las prebendas y moches que exigen, los de los partidos aliados del oficialismo andan super ardidos y desmoralizados.
Hoy, luego de un par de semanas bajo fuego amigo y colocados en el tiro al blanco de la feria de oratoria de Luisa María Alcalde, acorralados por los chats y memes de la tropa del diputado multiusos (líder sindical, empresario en seguridad, torero y administrados de plazas, vicecoordinador de su bancada) llamado Pedro Haces, los dirigentes y senadores y diputados del PT y algunos del Verde que se resisten a apoyar al PAN B, ahora ya saben cuáles son los verdaderos límites de su cercanía con el poder de la 4T: mientras no aspiren a ser más que tapetes de los jefes morenos, mientras voten todo lo que se les indica en Senado y Diputados, no hay tos.
Pero por favor que no se crean eso de que en la cuadra del oficialismo hay equidad o igualdad de oportunidades y posiciones entre los miembros de los tres partidos, no queridos socios, nada de eso.
Ahí se cuadran y se alinean.
Y por favor no comiencen a hacer olas con que quieren reelegirse o aspiran a alguna gubernatura, alcaldía o concesión en las elecciones del 2027. En la fila del reparto están primero los de Morena. Si sobra por ahí algo, pues serán tomados en cuenta.
Hoy los ojos de las cupulas de Morena y de Palacio están fijos sobre 7 senadores que son la clave para que se apruebe o no el ya muy mermado y zarandeado Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Ellos son:
Los senadores del PT Alberto Anaya, Geovanna Bañuelos, Alejandro González Yáñez, Ana Karen Hernández, Yeidckol Polevnsky y Lizeth Sánchez y el del Verde, Luis Armando Melgar, quien desde un inicio dijo que él no apoyaría el Plan B por ser abusivo y antidemocrático.

Todo ahora se centra en aquel apartado que permitiría a la presidenta Sheinbaum hacer proselitismo por todo el país durante 2 meses al parejo de la campaña de masiva de candidatos a 17 gubernaturas, 50 diputaciones federales (300 de mayoría y 200 pluris), así como 1 mil 800 alcaldías y unas mil diputaciones locales junto a miles de regidurías.
Todo eso porque el Plan B busca adelantar la consulta de revocación de mandato de la mandataria prevista por el Constitución hasta el 2028, lo que daría una ventaja absoluta para los candidatos todos de Morena.
Los senadores y diputados del PT, algunos del Verde y todos los del PAN, PRI y MC coinciden que ese apartado para adelantar la consulta de revocación de mandato es un intento ofensivo de colocar a la presidenta Sheinbaum al frente de la campaña de los candidatos todos de Morena en obvio detrimento del resto de los contendientes de todos los demás partidos, comenzando con los de los de sus aliados del PR y el Verde.
DISCURSO CONTRA LA REALIDAD
En un obvio intento por disminuir las tensiones entre los senadores y diputados del oficialismo Morena-PT y Verde que hoy se encuentran al rojo vivo, el poblano Ignacio Mier, coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado consideró que no existe ni ruptura ni riesgo de dispersión del oficialismo
En medio del desastre inocultable de esa alianza, aseguró que la coalición de Morena, PT y PVEM se mantiene viva y estará unida en 2027, “sobre todo por el principal activo en el movimiento, que es la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo”.
Mier recordó que fue esa misma “coalición la que logró un cambio estructural y de régimen en México, que es lo verdaderamente valioso”.
Hoy a pesar de los discursos todo está en el aire en esa coalición.
Twitter: @_Vizcaino / Facebook

