JEREZ DE GARCÍA SALINAS, Mayo 14.- Rodrigo Ureño no es político de carrera, pero ha entendido que la gente manda. Y que cuando el pueblo repudia a una figura del quehacer público por muy encumbrado que esté, por muchas amistades que tenga en la cúpula del poder, se cae porque se cae.
Y ha comprendido Ureño Bañuelos que hablar con el pueblo, meterse entre la gente de las comunidades pobres y marginadas no provoca ronchas ni urticaria.
En ese contexto, el alcalde de Jerez, recién nombrado delegado estatal del PRD, mantiene un ritmo intenso de visitas a colonias, comunidades y rancherías donde la justicia de la Revolución no ha llegado.
Y donde la transformación, cuarta, quinta o sexta, es solamente parte de los discursos demagógicos de quienes están en el poder pero rehuyen al sudor de los pobres por miedo a que la pobreza sea contagiosa.
Rodrigo Ureño ayer visitó zonas urbanas y llevó apoyos de materiales para construcción. Y se juntó con tianguistas para darles pintura y lonas con los que se protejan de la calor o los fríos que llegan violentos sin pedir permiso y sin avisar. (TripleErre)
