Desgraciadamente, de esta cruda realidad, no nos van a salvar los triunfos de la selección. La euforia de las masas no puede prolongarse. Si los nuestros siguen ganando, nos van a distraer un poco, pero finalmente los efectos económicos, sociales y políticos por el rechazo de Donald Trump a ratificar el T-MEC nos alcanzarán a todos en México antes de que termine 2026.
Y si a eso se le suman las consecuencias de que el Departamento del Tesoro de EU y sus poderosos brazos punitivos de Control de Activos Extranjeros -la OFAC-, y la Red de Control de Delitos Financieros -el FinCEN-, hayan encontrado que el Cartel Jalisco Nueva Generación es quien controla el huachicol en México y con sus multimillonarias ganancias financia campañas electorales en efectivo en favor de Morena, para llevar al poder a gobernadores, senadores, diputados y alcaldes que en automático son sus aliados y socios, o abiertos empleados, ya estamos hablando de algo infinitamente más grave que incluso podría derivar en un cambio de régimen.
Las consecuencias inmediatas de las investigaciones y sanciones del Departamento del Tesoro son ineludibles e inocultables.
Si las oficinas de Control de Activos Extranjeros -la OFAC-, y la Red de Control de Delitos Financieros -el FinCEN-, emiten un boletín con nombres de empresas y personas que son descubiertas y evidenciadas como operadoras de transacciones financieras, bancarias, del crimen organizado o de carteles, todas sus cuentas y fondos son automáticamente congelados y confiscados por el Departamento del Tesoro.
En el caso de boletín del martes, donde se señala a los mexicanos Oscar Guillermo Juraidini Silva y J. Refugio Ruiz Villagómez como propietarios de 9 empresas a través de las que compraban millones de barriles hidrocarburos en EU y los introducían en México con documentación aduanal apócrifa, falsa, a través de aduanas y puertos controlados por funcionarios corruptos, la denuncia adquiere dimensiones y consecuencias inéditas.
Y es que el Departamento del Tesoro afirma que sus investigaciones confirmaron que el Cartel Jalisco Nueva Generación no sólo produce y trafica drogas, sino que:
“Los cárteles utilizan las ganancias ilícitas de la venta de combustible para realizar pagos en efectivo a campañas políticas y medios de comunicación mexicanos, con el fin de ayudar a elegir a políticos mexicanos corruptos dispuestos a colaborar con los cárteles para controlar puestos administrativos clave en el gobierno…
“Esto facilita las operaciones de contrabando de combustible y el acceso a contratos estatales para lavar las ganancias ilícitas de estos esquemas y de otras actividades delictivas”.
El departamento del Tesoro agrega que estas indagatorias tuvieron la colaboración de la Unidad de Inteligencia Financiera, la UIF, que depende de Hacienda de México, y que por lo tanto sus resultados eran del conocimiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien salió a decir que ella no sabía nada y que EU tampoco le había informado de sus resultados.
Como en otros casos, pidió “pruebas” de que el CJNG financia elecciones.
EBRARD Y SHEINBAUM SE NIEGAN A VER CRISIS EN LO DEL T-MEC
Declarado finalmente el rechazo del presidente Donald Trump a suscribir el T-MEC, lo que activa automáticamente el mecanismo de mantener durante los próximos 10 años el Tratado actual con revisiones anuales, el secretario de Economía y la mandataria intentaron mantener su optimismo.
Ambos dijeron que al mantenerse por 10 años más, el T-MEC continuaría con el flujo de importaciones y exportaciones como hasta ahora entre México y EU y con el flujo de recursos, e inversiones y empleos.
La verdad es que nada de eso continuará como hasta hoy.
Si bien el T-MEC tiene cláusulas que le permiten mantenerse por 10 años más, y con revisiones anuales, lo cierto es que ahora cualquiera de sus tres socios podrá retirarse cuando quiera.
El presidente Trump ha insistido en que para él lo mejor es eliminar de una vez por todas este tratado.
Y establecer acuerdos binacionales México-EU y Canadá-EU.
Lo que él ha dicho es que buscaría que las inversiones norteamericanas en México y Canadá, deben regresar a EU y crear empleos y productos en EU.
Desde enero del año pasado, en que regresó a la Casa Blanca, se han retirado muchas empresas de México y se han parado prácticamente todos los nuevos proyectos e inversiones.
Los analistas y las calificadoras han comenzado advertir que con esta decisión de no ratificar el T-MEC el presidente Trump lanza a México a una era de incertidumbre como no se ha vivido en este país. Todo ahora apunta directo a una crisis económica profunda, a un camino cuesta arriba para México.
El T-MEC representó el 80% de las exportaciones mexicanas que suman los 550 mil millones de dólares al año y soportan millones de empleos.
Sin más de esto, nada es sorpresa hoy en este país.
Frente a esta inocultable realidad, Marcelo Ebrard dice:
“Si Estados Unidos se quisiera salir, ya lo habría hecho”, en un intento de mantener un poco de confianza entre los mexicanos dominados hoy por el triunfo de su selección de futbol.
Con un optimismo difícil de sostener, el negociador Erard insiste: “no hay una diferencia estratégica o sustantiva que no podamos resolver”.
Pronto veremos a dónde apunta todo esto. Lo del T-MEC y lo del Departamento del Tesoro y su denuncia de que el CJNG domina el huachicol y paga campañas electorales para llevar al poder a gobernadores, senadores, alcaldes diputados aliados al narco.
No, esto no pinta nada bien.
