PSICOLOGÍA PRÁCTICA: ¡LOGRA TUS SUEÑOS HOY!

La vida, el don más preciado con el que tú y yo contamos, deja de ser un regalo cuando dejamos de vivirla.

Yucel Cuevas

¿Has escuchado la historia del niño de los patines nuevos? Sí, esa que nos contaban en la primaria. Alguien le regala al niño unos patines hermosos, pero él, por miedo a que se le desgasten casi nunca los usa, los guarda en su caja y solo los saca de vez en cuando para admirarlos y rodarlos unos metros en su sala alfombrada. Así pasa el tiempo, hasta que un buen día le dejan de quedar. Ya de por sí la historia suena triste, imagínate que hay personas que hacen con su vida lo que el niño con sus patines.

Hay personas que guardan su vida para después, que temen -por loco que suene- incluso disfrutarla. Ya sea por miedo, precaución o flojera, si eres de los que guarda su vida para después déjame decirte que se te va a acabar. Al igual que se derrite un helado jamás disfrutado, así como una película llega al final aun cuando no hayas captado su mensaje o como un amanecer pasa sin que te hayas percatado de su belleza…

La vida, el don más preciado con el que tú y yo contamos, deja de ser un regalo cuando dejamos de vivirla. Y no hablo literalmente de morir, sino de pasividad, hartazgo y aburrimiento por tu propia vida. Creo que no hay peor forma de morir que hacerlo en vida. Sentirte muerto cuando aún respiras, abandonando la ilusión cuando todavía puedes correr tras aquello que tanto anhelas. Cada uno elige su propia muerte: el trabajo que comienzas a padecer desde el domingo, la pareja a la que sientes como una gran carga y no como una apacible llegada, el sueño que has abandonado incluso antes de intentar alcanzarlo. Y así podría seguir, escribiendo sobre muertes en vida anunciadas.

 

Hace tiempo leí una entrevista que le hicieron al gran columnista Germán Dehesa (qepd), y él decía que los Mexicanos teníamos un no sé qué que nos hacía admiradores y hasta buscadores del sufrimiento. Yo creo que en general el ser humano busca hasta cierto punto un poco -o un mucho- de sufrimiento diario, y lo agradezco, pues de no ser así no tendría un solo paciente en consulta, sin embargo, cuando esa incomodidad con la vida, la desolación y la angustia pesan más que el placer de amanecer vivos y hacer algo con el mundo de posibilidades que esto significa, es entonces cuando podemos hablar de un verdadero conflicto.

Si lo pensamos detenidamente, Dehesa tiene mucha razón. Generalmente el amor sufrido es el más admirado, la vida lastimosa la más venerada, la madre abnegada es siempre a quien más se le reconoce… No creo que dicha preferencia sea solo por una cuestión religiosa, realmente el sufrimiento es para muchos, nótese la incongruencia, un gran alivio.

Quien vive consigo mismo a cuestas padece cada paso, adolece cada aspiración de existencia, le pesan los sueños y le estorban las ilusiones. Y justo es de esto de lo que hablo cuando digo “muerte en vida”. Un papalote deja de ser papalote cuando deja de volar, igual que la vida deja de ser vida en el momento justo en que se deja de vivirla, de disfrutar, de soñar, de amar lo que sea pero amar.

No intento decir que te bebas cada gota con prisa, o que hables todo lo que pasa por tu mente por miedo a no poderlo decir después. El niño sería muy tonto si se avienta por la pendiente más peligrosa de su cuadra solo porque tiene patines nuevos. La vida la imagino ahora como un shot de mezcal doble y derecho, de olor dulce y un tanto amenazador, de sabor ardiente pero disfrutable. Te lo tomas bien seguro de que es lo que quieres, y después te quedas con ganas de más pero sabes que será mejor esperar un poco para el siguiente trago.

La vida no vale más o menos por el tiempo que transcurre, el encanto lo encuentras en cómo vives tu tiempo. De quién te acompañas, lo que escuchas y sobre lo que hablas. Lo que comes, lo que lloras, lo que alcanzas, aquello que lees y después escribes, lo que dejas ir, lo que recuerdas con una sonrisa. Tu vida la creas tú y solo la vives tú.

 

PSICOLOGÍA PRÁCTICA: 3 TÉCNICAS PARA SER FELIZ

Yucel Cuevas

Vive más feliz invirtiendo menos de 10 minutos al día…

 

Una de las técnicas más sencillas para aumentar tu felicidad es el frasco de la felicidad. Se trata de una técnica que te permitirá mejorar tu percepción hacia la vida, aumentar tu pensamiento positivo y por lo tanto, sentirte más feliz. La mayoría de las personas suelen concentrar su atención en lo negativo, esta es la condición humana. Lo que consideramos malo tiende a permanecer más tiempo en nuestra memoria, lo valoramos mucho más y nos aferramos a ello de forma casi inconsciente. A veces nuestro propio cerebro actúa en nuestra contra, por esto resulta tan importante volvernos más conscientes. 

Lo único que necesitas es un frasco transparente, un block de notas y una pluma. Cada día, por la mañana o por la noche, anota en un papelito una razón por la cual te sientes feliz. Tal vez no sea fácil al inicio, pero seguro encontrarás algo. Una visita inesperada, un logro académico o laboral, una charla, la película que te gustó, tu comida favorita, el amanecer que alcanzaste a disfrutar… ¡Piensa fuera de la caja! 

Después revisa los papelitos que has juntado, puedes hacerlo cada semana, en un mes o incluso al año. De esta forma podrás juntar “pequeñas felicidades” y lograrás sentir más felicidad en tu vida. Con el frasco de la felicidad te obligas a prestar atención a aquello que de otra manera pasarías por alto, la magia comienza al ir escribiendo cada nota pues ya le estás dando atención a lo positivo. Día a día será más fácil notar aquello que te hace feliz, por muy pequeño que parezca y si tú lo decides hasta podrás compartir tu frasco con tu familia o amigos. 

La siguiente técnica que te quiero recomendar, y que definitivamente te hará más feliz, es la meditación. Imagina que despiertas una mañana sintiéndote cansado, distraído y sin ganas de nada… con tan solo diez minutos de meditación esto puede cambiar, ¿cómo meditar? Aquí te comparto la técnica básica. 

Primero, necesitas un lugar tranquilo, de preferencia donde haya silencio absoluto. Busca una posición en la que te sientas cómodo, puedes sentarte sobre un tapete o en tu sillón favorito. Con los ojos cerrados, comienza a respirar más profundo y despacio, poco a poco ve despejando tu mente. Es imposible no pensar en nada, pero concentrándote en tu respiración y la sensación de tu cuerpo lo irás logrando. Inhala y exhala, imagina que tu cuerpo es un globo y hay que inflarlo y desinflarlo lentamente. Listo, ¡ya estás meditando! Las primeras veces puedes sentir sueño, o creer que es una pérdida de tiempo, no te preocupes, esto es natural. 

Puedes comenzar meditando 5 minutos, después avanzar hasta 10 y luego todo el tiempo que necesites. La clave está en la práctica constante, de esta forma el bienestar y la felicidad se harán notar. No hay meditación mala. Hazlo a tu manera, puedes usar música y preparar un espacio lindo y especial en tu casa; además existen muchísimos audios de meditación guiada que te podrán ayudar. Busca y descarga tu favorito. 

Por último, quiero compartir contigo una técnica que me tiene fascinada. Yo llevo semanas haciéndolo y la verdad es que muero porque todo mundo lo intente… Estoy hablando del diario de gratitud. Lo único que necesitas es papel y pluma, un poco de tiempo y listo, dale la bienvenida a una mejor actitud, mayor atención y claridad mental; despídete del estrés, la ansiedad y el miedo. 

La gratitud no es solo una emoción, es también una actitud que podemos desarrollar y nos hará más felices.  Cada día, al despertar o antes de dormir escribe en tu diario aquello por lo cual te sientas agradecido, puedes hacer una lista de varias cosas, escribir libremente o lo que se te ocurra. El chiste es poner algo cada día pues solo así obtendrás los beneficios, con la práctica irás profundizando y reparando en lo más significativo: las personas. No olvides las sorpresas del día, recuerda que lo inesperado es lo que cambia la vida. 

Todos queremos ser felices, así la vida se disfruta más y mejor. Cuando te decidas por alguna de estas técnicas comparte conmigo tus resultados, estaré encantada de leerte.