Actualmente circulan en Zacatecas cerca de 65 mil autos de procedencia extranjera sin legalizar o nacionalizar, son mejor conocidos como autos chocolate.
Durante años las organizaciones dedicadas a la defensa del patrimonio vehicular han estado luchando por que se logre un decreto federal de nacionalización de vehículos extranjeros y evitar así el riesgo de decomisos.
Las autoridades del Servicio de Administración Tributaria, específicamente la Policía Fiscal está autorizada para realizar los decomisos de unidades chocolate, la última vez que se vio un operativo  fue en el año 2016 un mes después del anuncio del Gobierno del Estado de Zacatecas de hacer un programa de empadronamiento similar al de las organizaciones.
Los requisitos para empadronar un vehículo extranjero en una organización por lo regular son: copia del título americano, copia de credencial de elector, comprobante de domicilio y 2 fotografías, puede ser tramitado por el dueño o un tercero, se entregan un par de placas, calcomanía y solicitud para las autoridades de dejar transitar libremente dicho vehículo, el costo por el tramite es variable y oscila en los 1300 pesos.
Muchos de estos vehículos son utilizados en actividades de la delincuencia organizada, o simplemente por delincuentes, y eso precisamente motivó a que el Gobierno del Estado relanzara el programa de empadronamiento con algunas variantes a las plateadas en el 2016.
Se ubican vehículos sin placas o con placas americanas y son detenidos en los puestos de revisión, se realizan algunas preguntas sobre el conductor frecuente, se toman fotografías del vehículo, se toman datos de ubicación y propietario y se procede a la colocación de un holograma circular en una parte visible del parabrisas.
Esto ha sido una estrategia acertada en términos de seguridad, ya que muchos propietarios de estos vehículos acuden de forma voluntaria a la colocación del holograma y a su identificación, en una sola semana han identificado ya a 6 mil autos chocolate.
También ha servido para identificar a otra cantidad de vehículos mexicanos que se hacen pasar por autos chocolate, y el procedimiento se hace al revisar el número de serie del vehículo en el sistema de plataforma México y en donde aparecen todos los vehículos mexicanos y legalizados en aduana.
El traer un vehículo mexicano sin placa, aun y cuando provengan de otros Estados y estén dados de baja amerita la detención del vehículo y la aplicación de una multa de acuerdo al reglamento de tránsito. Otro punto es la revisión de la vigencia de licencias de conducir.
Actualmente no hay compañía de seguros que preste servicio a un coche americano, el traer un vehículo de este tipo implica distintos riesgos y trae a debate si es conveniente o no permitirles la libre circulación. constantemente son partícipes de accidentes o son susceptibles de multas que no pueden ser cobradas.
La iniciativa privada está en contra de dicho empadronamiento, pues consideran un premio a la ilegalidad y la promoción de la impunidad. La asociación mexicana de la industria automotriz y la asociación mexicana de distribuidores automotores han considerado que se viola la Constitución, las leyes aduaneras, medioambientales y otras disposiciones de comercio exterior y control vehicular.
Por otro lado los propietarios de vehículos extranjeros no entran en el segmento de mercado para autos nuevos, un gran porcentaje se encuentran por debajo de los 100 mil pesos y los utilizan como herramienta de trabajo, algunos de ellos se consideran el único patrimonio con el que cuentan las familias.
Desde un punto de vista particular, la situación de emergencia en materia de inseguridad sí justifica el empadronamiento de estos vehículos con fines de matriculación y control vehicular. Está mas que justificado como una acción para prevenir el delito, a pesar de la controversia de la competencia federal, ya que con todo y este holograma o las placas de las organizaciones, las unidades pueden ser decomisadas en cualquier momento por las autoridades fiscales federales.
Diría incluso que urge un decreto de nacionalización  o regularización de vehículos extranjeros que permita darle certeza jurídica a los propietarios y que éstos paguen sus respectivos impuestos, al igual que lo hacen los propietarios de vehículos mexicanos, son ingresos para el Gobierno que podrán ser usados para hacer mas eficiente la prestación de servicios públicos, evitando así seguir alimentando a las organizaciones que se dedican a otorgar placas y engomados que no tienen validez y que cuestan casi lo mismo que el pago de un refrendo vehicular.