¡Cácaro!

Cuando vamos al cine seguimos un previamente trazado peregrinaje.

Llegamos al cine, compramos boletos, hacemos eterna fila para ordenar comida, nos sentamos en la sala y esperamos a que inicie la proyección.

Pero las cosas no siempre fueron así. Antes el cine contaba con rituales o “tradiciones” que con el paso del tiempo o la evolución tecnológica, se fueron perdiendo.

Abrocha tu cinturón, pues haremos un viaje en el tiempo y reviviremos algunas de esas tradiciones ya perdidas u olvidadas.

1.- Entradas 2×1.

No, no hablo de las que ahora dan en la dulcería y en las promociones de verano.

Antes, el comprar una entrada para el cine, significaba ver 2 películas, o 1 película + un cortometraje.

Esto era debido a la poca distribución existente en la época, la falta de salas y en ocasiones la poca afluencia de clientes.

2.- Aplausos.

Esta graciosa tradición no esta perdida del todo. Mucha gente aún aplaude cuando el héroe logra derrotar al villano, en el beso de los enamorados o cuando el equipo obtiene esa difícil y aparente imposible victoria. Antes era más frecuente el vitorear al final de la película, tradición heredada por el teatro.

3.- Los créditos iniciales.

Las películas antes, arrancaban con los créditos que ahora comúnmente vemos al final.

Un riel de imágenes con música daba arranque a la historia, mientras en pantalla podíamos ver los nombres de todos los involucrados en la producción.

 

4.- Avances de películas.

Correcto, antes los trailers, como ya lo habíamos platicado se acostumbraban al final.

De ahí su nombre “trailer” (arrastre).

Al final de la película se proyectaba un fragmento de películas que se estrenarán pronto.

La tradición vive con las escenas postcréditos que vienen incluídas en algunas películas.

5.- Intermedio.

Se procuraba un intermedio, la película se partía en 2 y justo a la mitad se hacía una pausa para que el espectador pudiera ir a rellenar el refresco, palomitas o hacer uso del baño.

El intermedio no era estrategia de ventas, aunque se aprovechó de esa manera.

Conforme la tecnología evolucionó, las películas fueron siendo de mayor duración, con mayores efectos, y más datos. Es por eso que se dividía, para ser almacenada y reproducida con facilidad.

6.- Los carretes y películas de cinta.

La evolución es parte fundamental de nuestra especie, estamos obligados a mejorar.

La tecnología por ende, evoluciona y el cine no estuvo exento. La evolución tecnológica en las salas de cine se reflejó en los proyectores. Ahora utilizamos computadoras y proyectores que para funcionar sólo necesitan de alguien que presione un botón y listo.

Los proyectores antiguos requerían de un operador especializado y con bastante experiencia, ya que la cinta durante mucho tiempo era incendiaria.

7.- ¡Cácaro!

A este operador de proyectores en México se le llamaba con cariño “cácaro”.

Y su origen es tapatío. El cácaro era un joven operador del cine “Salón Azul” de Guadalajara quien sufrió de pequeño varicela, por lo que le apodaban “Cácaro”.

El grito data de 1909, en el tiempo de las películas mudas, en el Salón Azul las proyecciones evolucionaron a un show de visuales y narración, cuando estas perdían sincronía, el dueño del cinema lanzaba el famoso grito.

8.- El telón.

Otra herencia teatral, el cine contaba con el clásico telón rojo, el cual se abría y cerraba para dar inicio, intermedio y fin a las proyecciones.

9.- Asientos numerados.

La sala de cine, siempre ha contado con asientos, antes si recuerdas eran unos horribles asientos pequeños con el respaldo a media espalda y generalmente de tapiz carmesí.

La numeración en los asientos es otro producto de los avances tecnológicos en las salas, pues para vender los boletos en línea es necesario tener un orden y registro de los asientos ya vendidos.

10.- Refil.

Aunque no lo creas, antes al comprar un combo, unas palomas o un refresco, teníamos el derecho a rellenarlos. Salíamos de la función directos a la dulcería por nuestro “refill” de palomitas y refresco para seguir disfrutando en casa.

Viejas costumbres mueren y nuevas tradiciones nacen. El cine sigue en pie sostenido por todos los cinéfilos que lo procuramos.

¿Sabes de alguna otra costumbre perdida en el cine? Cuéntamela escribiéndome a emiireynosov@gmail.com.

¡Corte y Queda!