Trump urge a Claudia Sheinbaum para que caigan ¡ya! narcopolíticos

Trascendidos retomados por Reuters y France Press advirtieron ayer que por instrucciones del presidente Donald Trump, su secretario de Estado Marco Rubio ha tratado directamente con el fiscal Alejandro Gertz Manero, y los secretarios Omar García Harfuch y Juan Ramón de la Fuente -de Seguridad y de Relaciones Exteriores, respectivamente- la necesidad de que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum abra ¡ya!, procesos contra narcopolíticos que incluso están en su gabinete y entorno partidario y legislativo.

En ese encuentro habrían estado también la Fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, y otros funcionarios de los Departamentos de Seguridad Nacional y Justicia, así como del Tesoro, indicaron los informantes.

Ambas agencias -que cuentan con larga historia periodística del primer nivel y profesionalismo internacional-, solicitaron confirmación de estos hechos sin tener respuesta de ninguna de las partes.

No hubo tampoco ningún desmentido según lo reporta el diario Reforma que reproduce la información.

Desde la experiencia informativa ello significa que el trascendido es cierto. Y que tarde o temprano los hechos lo confirmarán.

Por lo pronto Reuters afirma haber obtenido esa información de 4 personajes cercanos a las conversaciones aludidas entre Rubio y los mexicanos. Da incluso la fecha del 27 de febrero, en un encuentro en Washington.

La exigencia del secretario de Estado de EU fue de que el Gobierno mexicano inicie una investigación y el enjuiciamiento de políticos con presuntos vínculos con el crimen organizado… y para que los extradite a Estados Unidos.

Desde entonces Marco Rubio ha evitado visitar a la presidenta Sheinbaum en México.

Por el contrario, en este tiempo, y ante la evidente falta de intención de la presidenta Sheinbaum de actuar en contra de los narcopolíticos mexicanos, en Washington, desde el departamento de Estado, se filtró información al periodista Tim Golden, excorresponsal de The New York Times en México, y dos veces premio Pulitzer, hoy pluma de Pro Publica, de que el Gobierno de Trump había creado un grupo que investigaría la narcopolítica en México y elaboraría su lista de políticos con vínculos con el narco en México.

Ese grupo -se dijo- estaría encabezado por Stephen Miller, asesor en seguridad nacional del presidente Trump.

“La revisión de la corrupción relacionada con el narcotráfico en México fue iniciada por un pequeño equipo de la Casa Blanca que solicitó información a las agencias policiales y a la comunidad de inteligencia de EU sobre figuras políticas, gubernamentales y militares mexicanas con vínculos criminales”, dice el reporte firmado por Tim Golden.

“La lista incluye a líderes del partido gobernante de la Presidenta Claudia Sheinbaum, varios Gobernadores y figuras políticas cercanas a su predecesor, el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, según informaron los funcionarios estadounidenses que insistieron en mantener el anonimato para poder hablar sobre planes políticos delicados”, añade Pro Publica.

LAS REDADAS DE LOS ÁNGELES

Por: Arturo Nahle García

A lo largo de la historia la relación de México con nuestros vecinos del norte ha sido sumamente complicada, con momentos buenos y otros no tan buenos, pero la relación bilateral pasa hoy por su peor momento desde que decidimos, en 1962, mantener relaciones con la Cuba de Fidel Castro.

Seguramente todos coincidimos en que esta tensa situación obedece a la beligerancia extrema de Donald Trump, sin duda, pero también debemos aceptar que el señor tiene razón cuando acusa que el fentanilo que está causando la muerte de miles de norteamericanos entra a su país por México. Esta realidad la
negó hasta el cansancio López Obrador pero el sol no se puede tapar con un dedo, y tampoco podemos estar jugando al ping pong acusándolos que de allá vienen las armas que utilizan los cárteles de la droga.

Este tema, el del narcotráfico, es justamente el que ha provocado la intervención en México de agencias norteamericanas como la DEA, la captura de El Mayo es el ejemplo más reciente de cómo opera en nuestro territorio el gobierno de Estados Unidos en flagrante violación a nuestra soberanía.

Y aunque el oficialismo lo niegue, otro tema que influyó a la descomposición de la relación fue la Reforma Judicial, como olvidar que el 27 de agosto López Obrador declaró pausada la relación por la crítica que hizo a la reforma el embajador Ken Salazar.

Y ahí no acaban los diferendos, el pasado 11 de mayo el gobierno de Estados Unidos suspendió unilateralmente la importación de ganado mexicano, usando como argumento el avance del gusano barrenador. Esta decisión, aunada a la imposición de aranceles del 50 por ciento al acero y aluminio, así como la amenaza de gravar con un 5 por ciento las remesas de nuestros paisanos que el año pasado alcanzaron los 64 mil millones de dólares, no son mas que la reacción de la Casa Blanca por la creciente relación comercial de México con China, sus exportaciones ya andan en los 150 mil millones dólares.

Y esas no son las únicas represalias, la revisión del TEMEC que está programada para el año que entra, es altamente probable que se adelante para este año. Todas estas agresiones políticas y económicas que desde la campaña de Trump se veían venir, llegaron a su clímax esta semana con las redadas de la migra en
Los Ángeles que provocaron serios disturbios al extremo de involucrar a la Guardia Nacional y un numeroso grupo de Marines; la alcaldesa de Los Ángeles de plano tuvo que decretar anoche un toque de queda en el centro de la ciudad.

Pero las protestas ya se extendieron a Chicago y otras ciudades, ayer en la oficina oval la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de alentar dichas protestas, lo que es parcialmente cierto, en San Luis Potosí y Sinaloa la presidenta sí advirtió sobre posibles movilizaciones.
Pues este domingo por primera vez se van a ver las caras Trump y nuestra presidenta en la reunión del G7 que se realizará en Alberta Canadá ¿Qué podemos esperar de este encuentro? ¿Un diálogo respetuoso donde prive la voluntad política de Trump para solucionar el conflicto?

Por supuesto que no, al republicano le gusta estirar la liga, romper protocolos y menospreciar a todos los mandatarios extranjeros, excepto a los de China, Rusia e Israel. Trump va a seguir echándole gasolina a la hoguera porque con ello complace a sus electores y diluye otros escándalos como su pleito con el magnate
Elon Musk; de ahí la posibilidad de que siga cancelando visas a gobernadores y otros políticos mexicanos.
Coincido en que no debemos caer en provocaciones, ojalá que las protestas legítimas de nuestros paisanos sean pacíficas, no como las de los trogloditas que Trump mandó al Capitolio aquel fatídico 6 de enero del 2021.

A 54 años del Halconazo: Memoria, verdad y justicia

A 54 años del Halconazo: Memoria, verdad y justicia

Por Santos González

Este 10 de junio se cumplen 54 años de uno de los episodios más atroces de nuestra historia contemporánea: la Masacre del Jueves de Corpus, mejor conocida como el Halconazo. Aquel día de 1971, el Estado mexicano reprimió con brutalidad a estudiantes que se manifestaban pacíficamente en la Ciudad de México. Lo hizo no solo con armas y golpes, sino con un mensaje de terror: “la libertad se castiga”.

El grupo paramilitar Los Halcones, entrenado y financiado con recursos públicos, actuó con total impunidad bajo el amparo del entonces presidente Luis Echeverría y de un régimen que, desde el poder, criminalizó la disidencia, reprimió la organización juvenil y sembró el miedo como política de Estado. En los años que siguieron, el sistema intentó cerrar el caso, minimizar responsabilidades, esconder a los culpables tras expedientes archivados y declaraciones huecas. Pero la memoria no se apaga. La historia sigue hablando.

Hoy, más de medio siglo después, no basta con recordar. Es nuestra responsabilidad —como generación, como representantes populares, como actores de este momento político— exigir justicia. Nombrar los hechos por su nombre. Señalar a los responsables sin titubeos. Hacer de la verdad una política de Estado, no una concesión esporádica.

Por eso celebro que la presidenta Claudia Sheinbaum haya afirmado con claridad que no habrá carpetazo. Esa declaración no es menor. Es una postura que asume el presente con responsabilidad histórica. Es parte del nuevo momento político que vive México: uno en el que el poder ya no se utiliza para encubrir abusos, sino para visibilizar a las víctimas. Uno en el que la transformación del país no se mide solo por obras o reformas, sino también por nuestra capacidad de no repetir los errores del pasado.

Como legislador y como parte de una generación que cree en la justicia como cimiento de la democracia, reitero: nunca más un halconazo. Nunca más la represión como respuesta a la exigencia social. Nunca más la impunidad disfrazada de institucionalidad.

México tiene memoria. 

TESTIGOS CREÍBLES

Domingo de Pentecostés, 2025

“El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas”

Juan 14, 15-16.23-26

El tiempo litúrgico de Pascua culmina con el envío de los discípulos para que sean testigos creíbles del Resucitado. El envío del Espíritu marca el tiempo de la Iglesia para que cumpla su misión de anunciar, celebrar, testimoniar el Evangelio de la vida, el amor y la paz… hasta el último rincón de la casa y de la casa común.

“Cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua” era la noticia voceada que recorría las calles de Jerusalén cuando los discípulos salieron del lugar donde fueron transformados por el fuego del Espíritu Santo. De la timidez pasaron a la valentía, del miedo a la confianza, de la cobardía a ser testigos decididos. Pentecostés indica el tiempo nuevo y definitivo; es, pudiéramos decir, la Pascua del Espíritu, la posibilidad de la fraternidad concreta, la fe que mueve montañas, la era del amor y la paz en cada persona y barrio de la vida. Es el Evangelio de Jesucristo al alcance de quien quiera escuchar y acepte creer; de quien busca la verdad y da los pasos necesarios para convertirla en estilo de vida. Es inadmisible decir ‘creo en Dios’ y, al mismo tiempo, pisotear al hermano y desinteresarse de aportar a la paz en el entorno.

Tres dones pedimos al Espíritu Santo para ser Iglesia cercana y testigos audaces y comprometidos en tiempos de indiferencia y polarizaciones: El don de sabiduría para saber leer, comprender y atender los anhelos de quienes habitan en el siglo XXI y en la babel de modernas confusiones, relativismos, ofertas ambiguas de salvación… Hoy más que nunca necesitamos sabiduría para discernir los auténticos valores que construyen el Reino de Diosde los que ofrecen salvación barata, pero destruyen la vida y la esperanza de individuos y pueblos.

El don de la audacia para salir de las zonas de confort en que nos encerramos bajo el pretexto de inseguridades y ‘derechos egoístas’. El reto para la Iglesia es aceptar el fuego del Espíritu que nos dé valor para discernir las trampas y posibilidades del presente y mirar con confianza hacia el futuro. Para ello necesitamos la apertura incondicional a las mociones del Espíritu Santo. El Papa Francisco nos dio ejemplo de un Pentecostés incisivo e innovador. El Papa León XIV nos marca la pauta para ser una Iglesia despierta, a la escucha, en un continuo Pentecostés.

El don de aceptar con alegría la misión. Nos urge buscar la reconciliación y la paz con inteligencia y determinación. Los discípulos de este siglo somos invitados a sanear el tejido social miserablemente lastimado por heridas ocasionadas por polarizaciones estratégicas de ideologías destructivas. No hay desafíos y escenarios que se resistan al Evangelio cuando hay testigos animados y movidos por el fuego del Espíritu, señor y dador de vida. El compromiso del bautizado puede hacer la diferencia entre un mundo ‘mundano’ y un mundo inspirado y movido por valores cristianos.

Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra, respondemos

cantando con voz alegre, entonada y decidida.

Con mi bendición en Pentecostés contínuo.

+ Sigifredo Obispo de/en Zacatecas

LA JUSTICIA AHORA TIENE VOZ DE PUEBLO

El pasado 1 de junio, México vivió un momento histórico que fortalece nuestra democracia. Por primera vez, millones de mexicanas y mexicanos salimos a votar para elegir de manera directa a quienes integrarán el Poder Judicial.

Como senadora y como zacatecana, me llenó de orgullo ver cómo nuestro pueblo respondió al llamado de la democracia. En Zacatecas, el 100 % de las casillas se instalaron con normalidad. Hubo una ciudadanía informada, participativa y, sobre todo, decidida a construir un país más justo desde las urnas.
Cada voto fue una decisión consciente para avanzar hacia un Poder Judicial que ya no esté reservado para unos cuantos, sino al servicio de todas y todos los mexicanos.

Esta elección fue posible gracias a la reforma impulsada por nuestro movimiento, pero sobre todo, gracias a la voluntad firme del pueblo, la visión del presidente Andrés Manuel López Obrador y el liderazgo de nuestra querida presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Algunas voces de la oposición intentaron deslegitimar este proceso. Hablaron de participación “baja”, sin entender que todo primer paso en la historia suele estar lleno de obstáculos. ¿Cómo no celebrar una elección inédita que logró movilizar a más de 13 millones de personas, sin precedentes ni campañas costosas? La participación fue un triunfo ciudadano. Fue más alta que la de partidos de oposición enteros en elecciones pasadas. ¿Qué más prueba quieren?
Este México que eligió a las personas juzgadoras por voto popular es el mismo que quiere una justicia sin corrupción, sin influencias y sin intocables.

La participación ciudadana en esta elección representa mucho más que una cifra en las estadísticas. Significa que millones de personas alzaron la voz para decir “sí” a un nuevo modelo de justicia.
Es cierto que no fue una elección como las que estamos acostumbrados a ver, pero fue un ejercicio genuino de democracia directa. Cada mexicana y cada mexicano que acudió a las urnas lo hizo con la convicción de que el país necesita un Poder Judicial más transparente, más humano y más cercano a la realidad de la gente.
La democratización del Poder Judicial no es un capricho político, es una deuda histórica. Por primera vez, las y los juzgadores tendrán que responder ante el pueblo, porque será el pueblo quien los elija y, en consecuencia, quien los evalúe. Eso fortalece la confianza en las instituciones y le da sentido real a la justicia como pilar de la democracia.
Los beneficios de este proceso llegarán directamente al pueblo. Cuando una jueza o un juez sabe que fue elegido por la ciudadanía, su compromiso no es con intereses de poder, sino con las necesidades reales de la sociedad.

Tendremos impartidores de justicia más sensibles a las causas del pueblo, más comprometidos con la legalidad y menos influenciables por grupos de presión.
Esto se traducirá, con el tiempo, en sentencias más justas, procesos más ágiles y una justicia verdaderamente al servicio de quienes más la necesitan: el pueblo trabajador, las mujeres, los jóvenes, las comunidades y los sectores históricamente excluidos.