LA POLÉMICA DEL ARTE CONTEMPORÁNEO (ACTUAL)

Jimena Black

Tal como le ocurrió a Picasso, Goya y Van Gogh, que fueron rechazados fuertemente por sus contemporáneos durante mucho tiempo, le ocurre a un gran número de artistas actuales.

Cierto es que puede resultar muy chocante ver una obra que pudo haber hecho tu sobrino de tres años o ver a alguien tomar pintura de colores para luego vomitarla; estos son algunos de muchos otros ejemplos de arte hecho por nuestros contemporáneos que generan desconcierto y problemas entre los espectadores, no sólo los “inexpertos”, sino que también aquellos que se consideran genios y poseedores de la verdad absoluta en el mundo del arte rechazan y restan valor a este tipo de obras artísticas.
Se dice que el rechazo al arte contemporáneo ocurre porque aun no se conoce lo suficiente para poder verlo de manera constructiva y/o imparcial, pero es que el arte no puede ser imparcial sino no cumpliría su propósito de obra de arte, y aunque hay quienes se aferran y defienden obras mediocres como si fueran la próxima Noche Estrellada, son más los que sienten un fuerte rechazo ante unas cubetas llenas de agua que dicen representar las delegaciones del (antes llamado) D.F.; algunos alegan que este rechazo viene de una sociedad que no acepta la evolución ni el cambio en los medios artísticos, pero ¿realmente queremos pagar para ver 50 cubetas con agua?


También es criticado el hecho de que estas obras sin sentido y sin técnica son, por lo general, sólo valoradas por los “intelectuales”, quienes opinan mientras más raro mejor.

Sin embargo, como en todo periodo artístico, existen obras y artistas que están creando cosas que valen la pena, nuevas técnicas y maneras de producción que aportan algo y mantienen a la vanguardia al mundo del arte. Esto no quiere decir que este tipo de obras sean solamente figurativas o que se respeten exactamente las técnicas y medios de producción que anteriormente se conocían, existen artistas abstractos creando con técnicas ancestrales y artistas realistas creando con comida.
Debido a la revuelta que causa el tema de valorizar o desvalorizar el arte contemporáneo, existe el libro de El triple juego del arte contemporáneo, en el cual se explica porqué el arte contemporáneo debe ser visto como un género o categoría y no como un movimiento o período artístico.


El arte contemporáneo puede ser considerado como tres géneros de arte: clásico, moderno y contemporáneo. Cada uno se desarrolla actualmente y las tres conviven sin ser uno más que otro. El arte clásico se basa en lo figurativo, respeta las reglas académicas de la realidad, cosas naturales representadas tal cual como existen. El arte moderno, al igual que el clásico, respeta el uso de materiales tradicionales, pero se fundamenta en la expresión de la interioridad del artista por lo que puede ser, o no, abstracto. Y el arte contemporáneo se basa en la transgresión sistemática de los criterios artísticos de sus predecesores.
Si vemos el arte conceptual conociendo esta categorización, veremos que es sólo una tercera parte la que resulta incomprendida porque se sale de lo conocido, pero no todo el arte contemporáneo es así; aun así, hay muchos factores que se deben tomar en cuenta a la hora de juzgarlo, no todo es válido y la prueba de esto la tendremos cuando, con el paso de los años, veamos quién/qué prevalece y qué ha sido olvidado o se ha convertido en motivo de burla.

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